Las primeras 450 entradas de este blog las puedes consultar en el enlace Burguillos Viajero.

domingo, 24 de agosto de 2014

889. OÑA* (I), Burgos: 2 de septiembre de 2009.

1. OÑA, Burgos. Construcciones típicas de la villa.

2. OÑA, Burgos. Igl. de San Juan en la plaza del Ayto.

3. OÑA, Burgos. Vista del monasterio.

4. OÑA, Burgos. Acceso a la igl. del monasterio.

5. OÑA, Burgos. Claustro del monasterio.

6. OÑA, Burgos. Una de las crujías del claustro del monasterio.

7. OÑA, Burgos. Uno de los enterramientos del claustro del monasterio.

8. OÑA, Burgos. Fachada barroca del monasterio.

OÑA* (I), provincia de Burgos: 2 de septiembre de 2009.
   Situada en un sugerente paraje natural a orillas del Oca, la que fuera villa condal guarda la sorpresa de un monumento no excesivamente conocido, pese a su importancia história y riqueza artística: el antiguo monasterio de San Salvador.
   Lo primero que llama la atención del viajero que se acerca a Oña es el frondoso paisaje, con predominio de pinos, que rodea la villa, enclavada al pie de una estrecha garganta fluvial por la que, además del río, se abren paso la carretera y la línea del ferrocarril.
   El viejo caserío del pueblo, de acusado carácter medieval, con buenas construcciones blasonadas y en tiempos cerrado por una muralla de la que la puerta o arco de la Estrella es resto elocuente, se dispone en suave pendiente hacia la plaza del Ayuntamiento. En uno de sus lados, como incrustada sobre la antigua cerca, se halla la iglesia de San Juan, precedida de una desgastada aunque todavía notable portada gótica y una adusta torre.
   Un poco más allá se encuentra la sencilla y porticada Casa Consistorial, de apariencia neoclásica.
   Pero lo que enseguida atrae la atención del viajero es la amplia construcción del monasterio de San Salvador*, utilizado en su parte más moderna como hospital psiquiátrico. La historia de Oña está estrechamente ligada a la de esta abadía, fundada por el conde Sancho Garcés en 1012 para retiro de su hija Trigidia y concebido inicialmente como monasterio mixto, de monjes y monjas, hasta que Sancho III el Mayor de Navarra, hacia el año 1035, por ver de remediar la relajada vida monacal, lo puso en manos de los monjes cluciacenses y encomendó su dirección a San Íñigo. Bajo su impulso, el centro comenzó a adquirir gran importancia como foco de espiritualidad y cultura. Disfrutó de privilegios, incrementados al convertirse en panteón real. A partir de fin del siglo XV, fue objeto de numerosas reformas arquitectónicas, al tiempo que enriquecía su patrimonio con valiosas obras artísticas. La institución se mantuvo vigente hasta la Desamortización del siglo XIX y todavía estuvo regentada por la Compañía de Jesús, antes de la actual utilización como centro sanitario de buena parte de sus dependencias interiores, que son las que se disponen tras la amplia fachada barroca (siglo XVII) abierta sobre una explanada, con una pequeña zona ajardinada en un nivel inferior.
   A la parte que se muestra al público, situada a la izquierda, se accede por una puerta de influencia gótica (siglo XVI) que, a modo de arco triunfal, aprovecha antiguos muros románicos e incluye las efigies y escudos de personajes relacionados con la historia de Castilla y León.
   La iglesia, cuya estructura fundamental, de una ancha nave con tres tramos y diversas capillas, responde al estilo gótico (siglo XIII), conserva restos de la obra románica y, aunque necesitada de una profunda reforma, merece una detenida visita. En los primeros tramos son especialmente destacables las pinturas murales* góticas (siglo XIII) con escenas de la vida de Santa María Egipciaca, situadas en el muro de la derecha; un extraordinario crucifijo* románico (Cristo de Santa Trigidia) de escuela francesa; restos del antiguo retablo mayor, con tablas de estilo flamenco debidas a fray Alonso de Zamora (siglo XV), y el órgano barroco.
   El templo fue ampliado a partir del crucero a finales del siglo XV con un gran panteón bajo una inmensa bóveda estrellada de airosísima traza. En él, además del coro, con su preciosa sillería gótica (1483), se disponen los sepulcros** de diversos reyes (Sancho el Mayor y Sancho el Fuerte) y condes castellanos (don García, don Sancho), delicadamente tallados en madera de nogal con incrustaciones de boj. Son una excelente obra gótico-mudéjar de fray Pedro de Valladolid (siglo XV). Diversas pinturas sobre tela (sargas) con temas de la Pasión, realizadas por el ya mencionado fray Alonso de Zamora, sirven de decorado a los enterramientos. Al fondo de la cabecera se encuentra la capilla de San Íñigo, espacio poligonal añadido a mediados del siglo XVIII y presidido por un retablo barroco que acoge la urna con los restos del santo. Por una puerta, a la derecha, se accede a la sacristía, provista de muebles barrocos y convertida en un pequeño museo que, entre otras obras, expone objetos de culto, valiosas telas* y el sepulcro en alabastro del obispo don Pedro López de Mendoza (+1563), en cuya mitra están esculpidas escenas de la Historia Sagrada con la delicadeza del arte renacentista.
   Finalmente, pieza notable del conjunto es el claustro*, obra gótica tardía de Simón de Colonia (principios del siglo XVI) con hermosos ventanales calados, bóvedas de crucería y, en los muros, bajo arcos conopiales, numerosos enterramientos de condes y paladines castellanos que, junto con los de la iglesia, justifican la consideración del lugar como panteón de Castilla.

sábado, 23 de agosto de 2014

888. MEDINA DE POMAR* (I), Burgos: 2 de septiembre de 2009.

1. MEDINA DE POMAR, Burgos. Plazuela del corral con restos de la antigua muralla.

2. MEDINA DE POMAR, Burgos. Arco de la Cadena.

3. MEDINA DE POMAR, Burgos. Arco de la Judería.

4. MEDINA DE POMAR, Burgos. Pórtico de la igl. de la Sta. Cruz.

5. MEDINA DE POMAR, Burgos. Escudo nobiliario en la confluencia de las calle y plaza Mayor.

 
6. MEDINA DE POMAR, Burgos. Alcázar de los Velasco.

MEDINA DE POMAR* (I), provincia de Burgos: 2 de septiembre de 2009.
   La antigua capital de las merindades de Castilla, asentada en una fértil vega bajo la poderosa fortaleza de los Velasco, es hoy una pequeña ciudad desarrollada y próspera que goza de un animado ambiente veraniego.
   La plaza de Somovilla, agradable espacio presidido por una fuente en el que se alza la estatua del fundador de la ciudad paraguaya de Asunción, el medinés Juan de Salazar, sirve de nexo entre el casco antiguo y las nuevas barriadas y urbanizaciones.
   La Calle Mayor y la de Laín Calvo, ambas de sugerente trazado y flanqueadas por destacables edificios con balconadas, nos permiten ascender hasta el núcleo histórico. Aún se conservan restos de la antigua cerca del siglo XIV, en los que se abre el arco de la Cadena, que era la puerta septentrional del recinto medieval, mientras que el arco de la Judería, del siglo XVI, se encuentra al oeste. Adosada a la muralla se alza la iglesia de la Santa Cruz, con un pórtico neoclásico (siglo XIX) en disposición angular, aunque el interior es gótico (siglo XV). Alberga interesantes sepulcros prerrenacentistas y retablos barrocos.
   Muy cerca, la arbolada Plaza Mayor (rotulada como de Juan Francisco Bustamante) es un sugerente espacio presidido por el Ayuntamiento (1898), que se levanta sobre elegantes soportales. Alegra la plaza una fuente y al fondo hay un mirador desde el que se contempla una hermosa panorámica* de las huertas regadas por el Trueba. Más adelante, se divisa la mole del alcázar de los Velasco*, poderosa estructura gótica (siglo XIV) compuesta por grandes torreones cúbicos unidos por un cuerpo central de menor altura. Mantiene en buen estado sus muros y recientemente se han realizado obras en su desmantelado interior, que aún conserva algunos restos de las yeserías mudéjares originales.
   Fuera del casco urbano, hacia el sur y cerca del río Trueba, el santuario de la Virgen del Rosario, en proceso de restauración, es un templo gótico (siglos XIII y XIV), con elementos románicos y planta de tres naves. No muy lejos queda la joya monumental de Medina: el monasterio de Santa Clara*. Fue fundado en 1313 por Sancho Sánchez de Velasco y convertido posteriormente en panteón de la familia de los Condestables. Objeto de diversas transformaciones a lo largo del tiempo, así como de una reciente restauración, lo más destacable del conjunto corresponde a finales del siglo XV y las primeras décadas del siglo XVI, época en la que también se construyeron el cercano y ya derruido hospital de la Vera Cruz y las estancias palaciegas adosadas al convento.
   La iglesia, de una sola nave, está compuesta por tres tramos de épocas diferentes y estilos diversos, como claramente se percibe en las bóvedas, situadas a diferente altura. La que corona el presbiterio se debe a una reforma acometida en el siglo XVII por Juan de Naveda. A lo largo del templo se disponen los panteones y sepulcros de los Velasco. Pieza singular del conjunto es la capilla de la Concepción*, que por su airoso trazado y su magnífica cúpula octogonal recuerda a la de la capilla de los Condestables de la catedral burgalesa.
   Además de las riquezas artísticas que posee el templo, una sala anexa alberga el Museo de los Condestables*, entre cuyas obras destacan una tabla flamenca de La Adoración de los Magos (siglo XV) y un Cristo yacente de Gregoro Fernández (siglo XVII).

viernes, 22 de agosto de 2014

887. SAN PANTALEÓN DE LOSA (I), Burgos: 2 de septiembre de 2009.

1. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Vista del emplazamiento de la ermita de San Pantaleón.

2. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Ermita de San Pantaleón.

3. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Vista lateral de la ermita de San Pantaleón.

4. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Portada de la ermita de San Pantaleón.

5. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Gigante de la portada de la ermita de San Pantaleón.

6. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Loba con lobeznos y Hombre luchando con un león, en la portada de la ermita de San Pantaleón.

7. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Jonás y la ballena, en la portada de la ermita de San Pantaleón.

8. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Ornamentación de la portada de la ermita de San Pantaleón.

9. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Baquetones de las arquivoltas de la portada de la ermita de San Pantaleón.

10. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Ventana sobre la portada de la ermita de San Pantaleón.

11. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Ventana del ábside de la ermita de San Pantaleón.

12. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Una ventana cegada de la ermita de San Pantaleón.

13. SAN PANTALEÓN DE LOSA, Burgos. Puente medieval en las inmediaciones de la población.

SAN PANTALEÓN DE LOSA (I), provincia de Burgos: 2 de septiembre de 2009.
   Sobre la formidable proa rocosa que domina el valle de Losa se levanta la ermita de San Pantaleón*, significativa ya de por sí. Su emplazamiento la hace inolvidable.

Acceso
   Ya en el pueblo de San Pantaleón y vista la situación de la iglesia, se llega con el coche hasta las casas situadas bajo la roca, debiendo aparcarlo junto a ella. Se ha de continuar a pie por un camino que bordea el macizo rocoso, ascendiendo después por la pradera en pendiente de la roca. La subida dura unos 15 minutos.

Historia
   Relacionado legendariamente San Pantaleón de Losa con el Santo Grial, sólo se sabe que la iglesia fue consagrada en 1207. La talla bien puede ser de finales del siglo XII, así como la construcción de lo que ha llegado hasta hoy. El añadido adosado al norte es gótico.

Descripción
   La fuerte pendiente del terreno sobre el que se asienta hace que la iglesia muestre cierta dislocación de planos, tanto al exterior como en el interior. Planta de una nave de un tramo con amplio presbiterio de igual anchura, ábside semicircular y portada a los pies. Destaca la anchura de los muros, abiertos por lo demás a septentrión para comunicar con el añadido posterior.
   Al exterior llama la atención su portada por el gigante tallado en piedra y recostado en la misma -no se sabe muy bien si guarda la ermita o aguarda al viajero-. Es tosco de talla y va vestido de faldellín, llevando un saco a las espaldas. Soporta un doble grupo escultórico que representa a una loba amamantando a sus lobeznos y a un hombre que lucha con un león. Las distintas arquivoltas, levemente apuntadas y adornadas con bolas, clavos y baquetones (en uno de éstos aparecen recuadros abiertos por los que asoman cabezas y pies de personajes dispuestos tangencialmente), apean sobre un par de columnas, una de ellas con fuste cruzado por un gran zigzag, cuyos capiteles representan a tres personajes sentados, a Jonás y a la ballena.
   Ornamentación semejante a la de la portada llevan los seis vanos (ciegos los dos laterales del ábside), uno sobre la portada, otro en la nave, uno más en el presbiterio y tres absidiales. Son muy abocinados y sus arquivoltas apean sobre un número distinto de pares de columnas. En sus capiteles, junto a temas fitomórficos y entrelazados, abundan las representaciones de caras. Personajes en distintas actitudes algunos de los cuales parecen representar al diablo y a sus víctimas. En el ventanal central del ábside, seccionado éste en tres y dividido por dos impostas que lo anillan, y sobre capiteles que parecen aludir al silencio y a la lucha, voltean dos arquivoltas en cuyas dovelas se repite el tema de los rectánculos abiertos por donde asoman las cabezas y las piernas de diversos personajes.

Comentario
   San Pantaleón de Losa es uno de esos lugares en los que se ha de considerar tanto el templo en ellos construído como el lugar en sí. San Pantaleón es el santuario que corona la montaña; una montaña singular que impone su presencia en toda la región. Su escultura desprende misterio y su talla, ruda en ocasiones pero fuerte y precisa siempre, no hace más que remarcarlo: guardianes gigantescos, fuerzas del mal desatadas, hombres prisioneros de obras que sólo dejan ver sus rostros y piernas ... Un fuerte telurismo parece impregnar San Pantaleón, y la sensación de lugar sagrado que se tiene al pisarlo es de una intensidad como en pocos sitios suele darse. Pero, de entre todas las incógnitas que presentan la piedras de Losa, la más importante sea quizás de los aparentes prisioneros que asoman cabezas y piernas entre los rectángulos excavados en las piedras. ¿No estarán simbolizando a cada cristiano que es una piedra de la iglesia, tal como lo expresaba San Bernardo? San Pantaleón de Losa es el santuario misterioso por antonomasia que corona la montaña. De esta alianza entre la naturaleza y lo construido por el hombre para coronarla y potenciarla, viene su extraordinaria importancia.

jueves, 21 de agosto de 2014

886. OJO GUAREÑA** (I), Burgos: 2 de septiembre de 2009

1. OJO GUAREÑA, Burgos. Acceso a la cueva.

2. OJO GUAREÑA, Burgos. Vista de la ermita de San Bernabé y de la sala de reuniones desde la entrada a la cueva.

3. OJO GUAREÑA, Burgos. La ermita de San Bernabé y la Sala de reuniones.

4. OJO GUAREÑA, Burgos. Vista del paisaje exterior desde el interior de la cueva.

OJO GUAREÑA** (I), provincia de Burgos: 2 de septiembre de 2009.
   En la comarca de Las Merindades de Burgos nos encontramos con uno de los principales atractivos de la zona: el complejo kárstico de Ojo Guareña**.
   Una red de cuevas subterráneas excavadas por el oculto curso del río de igual nombre y que, en sus diversos niveles, se extienden a través de casi 100 km, lo que le confiere importancia mundial entre este tipo de formaciones geológicas. En su interior, accesible por diversos puntos, existen numerosos indicios, tales como huellas fosilizadas y pinturas rupestres, de la presencia humana en tiempos prehistóricos.
   En la entrada habitual, aprovechando las anfractuosidades de la roca, se cobija la ermita troglodítica de San Bernábé y, junto a ella, otra oquedad se ha acondicionado como sala de reuniones del Ayuntamiento de la merindad de Sotoscueva, que aún la utiliza esporádicamente. Entre ambas puede visitarse, si hay suerte, un amplio tramo de la cueva.

miércoles, 20 de agosto de 2014

885. PUENTEDEY* (I), Burgos: 2 de septiembre de 2009.

1. PUENTEDEY, Burgos. Vista del "puente de Dios" con la igl. en la zona superior.

2. PUENTEDEY, Burgos. Otra toma del mismo lugar.

PUENTEDEY* (I), provincia de Burgos: 2 de septiembre de 2009.
   La razón del nombre de esta población, "puente de Dios", salta a la vista al contemplar el poderoso arco que la erosión fluvial ha esculpido en la roca caliza sobre la que se alza el caserío.
   En lo alto quedan, a un lado, la iglesia parroquial, templo de buen porte que mantiene su portada románica, y al otro, los restos de la casa armera de los Velasco, acompañada de sólidas construcciones que buscan un difícil asiento sobre la irregular cima o se desparraman entre los escarpes.

martes, 19 de agosto de 2014

884. CERVATOS - MONASTERIO DE SAN PEDRO** (II), Cantabria: 2 de septiembre de 2009.

27. CERVATOS, Cantabria. Vista posterior del mon. de San Pedro.

28. CERVATOS, Cantabria. Ábside del mon. de San Pedro.

29. CERVATOS, Cantabria. Otra vista del exterior del mon. de San Pedro.

30. CERVATOS, Cantabria. Torre del mon. de San Pedro.

31. CERVATOS, Cantabria. Ventana del mon. de San Pedro.

32. CERVATOS, Cantabria. Otra ventana del mon. de San Pedro.

33. CERVATOS, Cantabria. Una ventana más del mon. de San Pedro.

34. CERVATOS, Cantabria. Portada del mon. de San Pedro.

35. CERVATOS, Cantabria. Canecillos de la zona de la portada del mon. de San Pedro.

36. CERVATOS, Cantabria. Otro grupo de canecillos de la misma zona del mon. de San Pedro.

37. CERVATOS, Cantabria. Dintel y tímpano de la portada del mon. de San Pedro.

38. CERVATOS, Cantabria. Adán y Eva en el Paraíso, en la portada del mon. de San Pedro.

39. CERVATOS, Cantabria. San Pedro, en la portada del mon. de San Pedro.

40. CERVATOS, Cantabria. Grupo de canecillos de la zona del ábside del mon. de San Pedro.

41. CERVATOS, Cantabria. Otro grupo de canecillos de la zona del ábside del mon. de San Pedro.

42. CERVATOS, Cantabria. Un grupo más de canecillos de la zona del ábside del mon. de San Pedro.

CERVATOS - MONASTERIO DE SAN PEDRO** (II), provincia de Cantabria: 2 de septiembre de 2009.
   A casi mil metros de altitud, en las cercanías del puerto de Pozazal, en medio de los montes pelados del Alto Campóo y en un caserío minúsculo, la colegiata de Cervatos sigue guardando el misterio de su magnífica fábrica en tal lugar y del erotismo directo y sin tapujos al que un gran número de sus tallas alude.

Historia
   Su situación estratégica como paso obligado entre la meseta castellana y la montaña fue posiblemente la causa de que ya en el siglo X existiese un monasterio en el lugar. Con Fuero concedido en 999, el monasterio debió de llevar en los siglos siguientes una vida muy desahogada, habida cuenta de las numerosas posesiones que se sabe tenía. La actual iglesia debió de construirse principalmente en la primera mitad del siglo XII. Dos inscripciones en la puerta aluden al año 1129 como el de la construcción y 1199 como el de la dedicación. Pero para el siglo XIV Cervatos estaba casi despoblado y aunque pasados los años vuelve a tener cierto esplendor, su decadencia era ya irreversible. La iglesia cumple hoy funciones parroquiales.

Descripción
   Planta de una nave de tres tramos, breve presbiterio, ábside semicircular, torre adosada al hastial y gran portada meridional. Los añadidos septentrionales son posteriores.
   Al exterior se aprecia el ábside de menor anchura y altura que la nave. Es seccionado por contrafuertes que, a la altura de una alta imposta, sirven de base a columnas que alcanzan la corona de canecillos. En el ábside se abren tres ventanas de medio punto con guardapolvos abilletado. Sus capiteles muestran motivos vegetales, uno además con animales, y el la ventana izquierda el célebre de la mujer mostrando su sexo y en el parejo un hombre itifálico con las manos en las orejas. Los canecillos participan del mensaje erótico pues junto a las cabezas, felinos y escenas de lucha, pueden verse varios hombres itifálicos, un monje remangado que enseña su sexo, una escena de coito, una mujer impúdico que levanta las piernas con sus manos. La línea de canecillos continúa en el muro sur, en el que, junto al sexo, parece ser el vino el segundo protagonista (son varios los barriles que se muestran). Los canecillos septentrionales son eróticamente mucho más contenidos.
   En el muro meridional se abren dos ventanas más a distinta altura y la portada en cuerpo resaltado rematado por tejaroz sobre canecillos. Entre éstos aparecen metopas muy desgastadas. Unos y otros muestran las escenas habituales, entre las que tampoco faltan las de contenido amatorio. La entrada dispone de siete arquivoltas de medio punto baquetonadas. Apean sobre tres pares de columnas cuyos capiteles, muy estropeados, muestran escenas de animales en lucha. El dintel y el tímpano forman un conjunto extraordinario de filigrana en piedra. Dos hileras de flores pentapétalas entrelazadas sirven de base a un friso de cuatro leones afrontados de dos en dos. Sobre ellos se dispone un trabajo a modo de celosía de finas hojas entrelazadas exquisitamente talladas. En las enjutas van encastradas diversas tallas: Daniel entres los leones, Adán y Eva en el Paraíso, San Pedro, un clérigo, la Virgen con el Niño y San Miguel alanceando al dragón.
   La torre se yergue a los pies. Es de base cuadrada y prismática, pudiendo haber sido levantada hacia finales del siglo XII. Consta de tres cuerpos, disponiendo el segundo de una arquería ciega y el tercero de un par de ventanas perforadas por lado. Alguno de los capiteles es tallado.

Comentario
   La relación de Cervatos con Santa Eufemia de Cozuelos (Palencia) parere evidente, tanto por la temática de los capiteles interiores como por el tipo de talla, de gran plasticidad y eficacia a la hora de transmitir símbolos. Los temas vegetales llegan, sin embargo, a la exquisitez. Mención aparte merecen las alusiones directas a un mundo erótico que llenan los muros exteriores. ¿Son meras lecciones morales? ¿Aluden, por el contrario, a una sublimación del acto sexual trascendentalizándolo? Es difícil contestar con completa seguridad a ello. Posiblemente ambos extremos son exagerados y más se refieren a reflexiones sobre el poder genesíaco del hombre, tema que por desconocidas causas preocupa en determinado momento a los maestros constructores que trabajaron suelo cántabro.

Enlace a la Entrada anteior de Cervaros - Monasterio de San Pedro**:

lunes, 18 de agosto de 2014

883. AGUILAR DE CAMPÓO* (IV), Palencia: 2 de septiembre de 2009.

30. AGUILAR DE CAMPÓO, Palencia. Espadaña del mon. de Sta. Mª la Real.

31. AGUILAR DE CAMPÓO, Palencia. Exterior del mon. de Sta. Mª la Real.

32. AGUILAR DE CAMPÓO, Palencia. Otra vista del exterior del mon. de Sta. Mª la Real.

33. AGUILAR DE CAMPÓO, Palencia. Zona del mon. de Sta. Mª la Real, reconvertido a uso hotelero.

AGUILAR DE CAMPÓO* (IV), provincia de Palencia: 2 de septiembre de 2009.
   Se muestran imágenes de los exteriores del monasterio de Santa María la Real*, especialmente la zona posterior reconvertido a uso hotelero, respetándose la concepción original del edificio.

Enlace a la Entrada anterior de Aguilar de Campóo*:
877. AGUILAR DE CAMPÓO* (III), Palencia: 1 de septiembre de 2009.