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sábado, 19 de septiembre de 2015

1280. BAEZA** (VII), Jaén: 16 de octubre de 2011.

57. BAEZA, Jaén. El Stmo. Xto. de la Yedra ante las Casas Consistoriales Bajas.

58. BAEZA, Jaén. El Stmo. Xto. de la Yedra pasando ante el Ayuntamiento.

59. BAEZA, Jaén. Detalle del Stmo. Xto. de la Yedra.

60. BAEZA, Jaén. El Stmo. Xto. de la Yedra desde otro ángulo.

61. BAEZA, Jaén. El Stmo. Xto. de la Yedra por la c/ San Pablo.

BAEZA** (VII), provincia de Jaén: 16 de octubre de 2011.
   Mostramos imágenes de la procesión extraordinaria del Santísimo Cristo de la Yedra, con motivo del VI Centenario de la Real Archicofradía del Santísimo Cristo de la Yedra y Nuestra Señora del Rosell.

Enlace a la Entrada anterior de Baeza**:

viernes, 18 de septiembre de 2015

1279. BAEZA** (VI), Jaén: 16 de octubre de 2011.

41. BAEZA, Jaén. Casas Consistoriales Bajas.

42. BAEZA, Jaén. Ayuntamiento.

43. BAEZA, Jaén. Uno de los balcones del Ayuntamiento.

44. BAEZA, Jaén. Fachada de la igl. del convento de San Francisco.

45. BAEZA, Jaén. Portada de la igl. del hospital de la Concepción.

46. BAEZA, Jaén. Calle de San Pablo con el Palacio de los Salcedo en primer término.

47. BAEZA, Jaén. Ante la portada del palacio de los Salcedo.

48. BAEZA, Jaén. Ventana del palacio de los Salcedo.

49. BAEZA, Jaén. Patio del palacio de los Salcedo.

50. BAEZA, Jaén. Decoración de una de las estancias del hotel Palacio de los Salcedo.

51. BAEZA, Jaén. Junto al monumento a Antonio Machado.

52. BAEZA, Jaén. Patio del palacio Cerón o de los Sánchez Valenzuela.

53. BAEZA. Jaén. Portada de la Casa de los Acuña.

54. BAEZA, Jaén. Portada de la Casa de los Cabrera.

55. BAEZA, Jaén. Portada principal de la igl. de San Pablo.

56. BAEZA, Jaén. Nave central de la igl. de San Pablo.

BAEZA** (VI), provincia de Jaén: 16 de octubre de 2011.
El paseo de la Constitución
   En el lateral frontero de la plaza, pero un poco más abajo, están las Casas Consistoriales Bajas, en las que es célebre el balcón corrido de la planta alta, con triple arcada sobre pares de columnas toscanas y el central y sobre pilares los laterales. La inauguración de este nuevo emplazamiento del Ayuntamiento se realizó en 1701. En la actualidad es sede de la Asociación Arciprestal de Cofradías.
El Ayuntamiento*
Cerca se alza el actual Ayuntamiento* de la ciudad. Se trata de uno de los edificios más notables, si no el que más, del plateresco en Andalucía. Construido en el siglo XVI como cárcel y casa del Corregidor, al exterior muestra una soberbia fachada de dos pisos en la que imperan de forma pareja la horizontalidad y la suntuosidad. En el piso inferior presenta dos portadas. La de la izquierda, conforme se mira, se corresponde con la de la antigua cácel. Consiste en un arco de medio punto sobre sobre impostas y acanto en la clave, entre sendas cariátides que representan a la Justicia y a la Caridad. La otra es la entrada a la casa del Corregidor y se compone de un gran vano escarzano entre columnas corintias sobre alto basamento y con adornos propios del estilo en la cumbrera. entre ambas puertas se sitúan dos ventanas con decoración de roleos, volutas y rosetas. El piso superior presenta cuatro balcones, los dos centrales extraordinarios, compuestos, al estilo serliano, de un arco central y dos dinteles laterales con dos ósculos encima y una preciosista decoración. El conjunto se corona con un gran alero decorado con ovas y apeado sobre una serie de canes con distintas figuras humanas y de animales, algunas grotescas, al gusto de la época. En la fachada se ven, además, los escudos de Felipe II, del corregidor y de la ciudad de Baeza.
El convento de San Francisco
   La calle Gaspar Becerra lleva hasta la de San Francisco. Doblando a la derecha y bajando por ella, enseguida se alcanza, en la acera de la izquierda, el que fuera gran convento de San Francisco, una de las obras más importantes de Andrés de Vandelvira en Baeza y del Renacimiento andaluz, construcción llevada a cabo a partir de 1540, en la que estuvo incluida la capilla funeraria de don Diego Valencia Benavides, promotor de la fundación del convento, y de su esposa Leonor Guzmán de Mendoza.
   Un terremoto ocurrido en los primeros años del siglo XIX y la ocupación francesa acabaron con la institución. Hoy sólo se conservan el claustro, reconvertido en un lujoso restaurante, y las ruinas de la iglesia. Ésta muestra una brillante fachada consistente en un gran medio punto enmarcado por sendos pares de pilastras en cuyas entrecalles figuran cuatro hornacinas vacías. En el interior del arco se inscribe el acceso, compuesto por otro medio punto entre columnas toscanas sobre altos basamentos que sostienen un entablamento clásico, a partir del cual, por encima de una cornisa, aparece un cuadro rectangular con el relieve de San Francisco en la Porciúncula, encima de un medallón con la imagen de la Virgen y a los lados los escudos heráldicos de los fundadores. En el interior quedan restos de la imponente capilla mayor que da idea de su grandiosidad.
El Hospital de la Concepción
   Se encuentra en la misma acera, un poco más abajo que el convento. Este hospital se fundó en 1529, tuvo una importante reforma en 1625, patrocinada por el obispo Baltasar Moscoso y Sandoval, y se mantuvo en funcionamiento hasta 1940. Luego, fue convento de carmelitas descalzas y colegio menor, y en la actualidad es un hotel.
   La iglesia del hospital es una pequeña joya en el conjunto de la ciudad. Aparece tal y como quedó tras la reforma realizada por el obispo Moscoso. La fachada se asemeja a la del convento de San Francisco. Como aquélla, se compone de un gran arco de medio punto sobre impostas entre pilastras cajeadas, en el que se inscribe el acceso, un arco semejante, con las imágenes de la Fe y la Esperanza en las albanegas y un relieve de la Inmaculada Concepción en la parte superior.
La calle San Pablo*
   La calle San Francisco, muy comercial, baja hasta la plaza de España, desde la que parte hacia el nordeste esta calle de San Pablo, hoy peatonal y una de las principales de la ciudad, tanto por el tránsito que recoge como por sus comercios y, más aún, por el número de palacios y casas solariegas que en ella se alzan, todos en la acera de la derecha.
   El primero que aparece, haciendo esquina con la calle Aguayo, es el Palacio de los Salcedo, magnífico ejemplar gótico del siglo XVI, como puede comprobarse por las ventanas con arco conopial y ajimezadas de la fachada, convertido hoy en hotel. Tiene un espléndido patio de doble arcada, más una planta a dintel añadido a mediados del siglo pasado.
   Justo en las siguiente esquina está el monumento a Antonio Machado, obra de Antonio Pérez Almahano en 2009, delante del Palacio Cerón o de los Sánchez Valenzuela, construcción del siglo XVI con aspecto de fortaleza, merced, principalmente a las torres de los extremos. Tiene un gran patio puramente gótico, con una doble arquería sobre pilares octogonales.
   A continuación, haciendo esquina con la calle Castillo, aparece la Casa de los Acuña, un gran ejemplar manierista de finales del siglo XVI, con una brillante portada como protagonista principal.
   Haciendo esquina con la calle Godoyes, sigue la Casa de los Cabrera, construida en el siglo XVI siguiendo las pautas del plateresco, como puede verse en su estimable portada. Enfrente se sitúa la iglesia de San Pablo*, que da nombre a la calle. Este importante templo gótico se construyó a caballo de los siglos XIV y XV en el solar que desde la conquista de la ciudad por las tropas cristianas había ocupado una hospedería. La portada principal da a la calle San Pablo. Su construcción, realizada en 1665, se atribuye a Eufrasio López de Rojas. La forma de un arco de medio punto con la clave resaltada entre pilastras toscanas que soportan un entablamento clásico sobre el que aparece un frontón partido con el busto de san Pablo en una hornacina. Tiene otra portada orientada hacia el norte, muy sencilla, de estilo tardogótico, construida en 1652. El interior es grandioso. Lleva planta rectangular y cabecera plana, con tres naves separadas por arcos ojivales sobre altos pilares cruciformes, la central más elevada que las laterales, cubiertas con bóvedas de nervaduras. En los laterales se abren capillas góticas de sencilla factura, salvo la de don Pedro Núñez Álvarez de Salazar, en la cabecera del lado de la Epístola, construida en 1619 en estilo renacentista. Tiene también el templo coro alto, con una buena sillería y un órgano neoclásico.

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jueves, 17 de septiembre de 2015

1278. BAEZA** (V), Jaén: 16 de octubre de 2011.

32. BAEZA, Jaén. Igl. de Sta. Cruz.

33. BAEZA, Jaáen. Palacio de Jabalquinto.

34. BAEZA, Jaén. Torre de los Aliatares.

35. BAEZA, Jaén. Portada de poniente y torre de la capilla de San Juan Evangelista.

36. BAEZA, Jaén. Portada principal y torre de la capilla de San Juan Evangelista.

37. BAEZA, Jaén. Interior de la capilla de San Juan Evangelista.

38. BAEZA, Jaén. Fachada de la Universidad.

39. BAEZA, Jaén. Patio de la Universidad.

40. BAEZA, Jaén. Arco del Barbudo, o de las Escuelas.

BAEZA** (V), provincia de Jaén: 16 de octubre de 2011.
La plaza de Santa Cruz
   Bajando por al calle de San Felipe Neri se alcanza la preciosa placita de Santa Cruz. Aquí se encuentra, al fondo, en el costado oriental, la iglesia de Santa Cruz*, uno de los templos más bellos de Baeza y, quizás, el más entrañable, gracias, principalmente a su estilo, correspondiente a los últimos estertores del románico. Con fábrica de mampostería, el edificio presenta la fachada principal en hastial con un gran óculo abocinado en el centro. Debajo se encuentra la portada, que no es la original, sino que fue traída aquí desde la iglesia de San Juan Bautista durante la restauración realizada a mediados del siglo pasado. Esta portada presenta un arco de medio punto abocinado, con tres arquivoltas que apean en columnillas sobre basamente y, encima, un tejaroz sobre modillones.
   Enfrente de la iglesia está el Palacio de Jabalquinto*, magnífico ejemplo de la arquitectura civil del gótico isabelino, cuya traza es probable que se deba al arquitecto Enrique Egas. Su construcción data del siglo XV para residencia de don Juan Alonso de Benavides Manrique, señor de Jabalquinto y pariente de Fernando el Católico. Tras un tiempo de pertenecer al Seminario de San Felipe Neri y tras un largo abandono posterior, actualmente forma parte de la Universidad Internacional de Andalucía. La portada principal es magnífica. La enmarcan dos contrafuertes cilíndricos coronados por balcones con antepechos y mocárabes. En el centro figura el acceso, un arco conopial con molduras adornadas con putti o pequeñas figurillas humanas, flanqueado por pináculos. Encima figuran cuatro ventanas geminadas, también con arco conopial e, igualmente, entre pináculos. En el tercer cuerpo aparece una solana ya renacentista, labrada en el siglo XV y formada por cinco arcos de medio punto sobre columnas con antepecho de celosía. Toda la portada está profusamente decorada con puntas de diamante y piñas, asó como con ocho escudos nobiliarios pertenecientes a la familia de los fundadores.
La Universidad y la capilla de San Juan Evangelista*
   En el extremo opuesto de la calle Obispo Narváez se encuentra la plaza de España, corazón de la ciudad, centro comercial y nudo de comunicaciones. En ella se alza la torre de los Aliatares, bella y contundente fortificación que marca el camino por el que discurría la muralla musulmana, de la que fue uno de sus principales baluartes. Tiene fábrica de sillares bien labrados y 25 m de altura.
   Un poco más adelante, en la calle Barbacana, se alcanza la Universidad*, edificio de gran envergadura construido para sustituir al anterior, ya visto, que se había quedado pequeño, y al que se adosa la capilla de San Juan Evangelista*.
   Esta nueva Universidad fue fundada por el canónigo Pedro Fernández de Córdoba en 1571, y desde su inauguración en 1593 estuvo funcionando hasta su clausura en 1824, siendo actualmente un Instituto de Enseñanza Secundaria.
   La capilla, que es el primer edificio que aparece, muestra al exterior una solemne robustez. A esta calle, protegida por un muro que sirve para salvar la diferencia de cota, se alza la portada de poniente, constistente en un arco de medio punto con la clave resaltada con acanto y el trasdós decorado con motivos geométricos, entre columnas corintias que soportan un entablamento clásico y un frontón a cuyos lados se sitúan los emblemas del fundador. A su lado está la torre, un prisma de cinco cuerpos, los dos últimos octogonales, en los que se abren equilibradas ventanas. La portada principal se orienta al sur, ya en la calle Juan de Ávila. Se compone de tres cuerpos, abriéndose en el inferior el acceso, un arco de medio punto entre columnas corintias y con el trasdós acanalado. Este es un templo de cajón, de una sola nave que se cubre con bóveda de cañón, interrumpida en el teórico crucero, donde se alza una cúpula rebajada sobre pechinas. La cabecera lleva bóveda de cañón de piedra decorada con casetones. En el lado del Evangelio figura la imagen del canónigo Fernández de Córdoba tallada en mármol de Carrara, en un nicho coronado por una venera.
   El edificio de la Universidad, de gran envergadura, se atribuye a Francisco del Castillo. se articula alrededor de un gran patio con doble arquería de medio punto sobre columnas toscanas con el escudo del fundador en las albanegas. Dos piezas importantes son la escalera, con una hermosa cúpula acasetonada, y el paraninfo, con cubierta de artesa decorada con geometrías. Emotiva es el aula en la que dio clases de francés Antonio Machado entre los años 1912 y 1919.
   Unido a la capilla, al final de la calle Barbacana, se encuentra el arco del Barbudo y de las Escuelas, arco de medio punto en el que hay una pequeña hornacina con un lienzo de la Anunciación y una placa con una conocida oración y la indulgencia concedida por el obispo Benito Marín. El nombre real de este arco es el de las Escuelas, debido a que por él se pasaba para ir a la Universidad. Por una tradición mal interpretada se le dio el nombre del Barbudo, haciendo referencia a Martín Yáñez de la Barbuda, maestre de la Orden de Alcántara, y a su partida a través de él en 1394 para combatir a los musulmanes de Granada. Pero el arco por el que Yáñez salió no era éste, sino otro que se encontraba más cerca del alcázar.

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miércoles, 16 de septiembre de 2015

1277. BAEZA** (IV), Jaén: 16 de octubre de 2011.

23. BAEZA, Jaén. La catedral.

24. BAEZA, Jaén. Portada principal de la catedral.

25. BAEZA, Jaén. Rosetón sobre la puerta de la Luna de la catedral.

26. BAEZA, Jaén. Torre de la catedral.

27. BAEZA, Jaén. Fuente de Sta. Mª.

28. BAEZA, Jaén. La fuente de Sta. Mª, con la torre de la catedral al fondo.

29. BAEZA, Jaén. El seminario de San Felipe Neri, tras la fuente de Sta. Mª.

30. BAEZA, Jaén. Las Casas Consistoriales Altas.

31. BAEZA, Jaén. Muro lateral de las Casas Consistoriales Altas.

BAEZA** (IV), provincia de Jaén: 16 de octubre de 2011.
La catedral**
   La calle Canónigo Melgares Raya sube hasta la plaza de Santa María, luminoso espacio, de gran sabor histórico, que aparece dominado por el edificio de la catedral**, el de mayor envergadura y el más representativo de la ciudad.
   Baeza fue sede episcopal desde el siglo IV, bajo el dominio visigodo. Los musulmanes permitieron que se mantuviera el culto cristiano y el episcopado. Tras la conquista de Jaén en 1248, la sede catedralicia pasó a la actual capital de la provincia. No obstante, el papa Inocencio IV mantuvo el derecho de Baeza a conservar su catedral, así como parte del Cabildo. El edificio está construido en el mismo lugar en el que han existido sucesivamente un templo romano, una basílica visigótica y una mezquita islámica. Esta última ocupaba, aproximadamante, el áreaa del patio, el claustro y el trascoro del templo cristiano. La construcción ha sufrido numerosas reformas a lo largo del tiempo. El primitivo edificio medieval, alzado tras la conquista cristiana, se derrumbó en 1529, procediéndose de inmediato a su reconstrucción en estilo gótico. No obstante, este nuevo edificio se derrumba también en 1567. Poco después, se inició la construcción de un nuevo templo bajo la dirección de Andrés de Vandelvira, continuando las obras Francisco del Castillo el Mozo, Alonso Barba y Cristóbal Pérez tras la muerte de Vandelvira, ocurrida en 1575. Este nuevo edificio, que es el que sobrevive, tiene ya un carácter renacentista, si bien se mantienen elementos del templo medieval.
El exterior. El templo presenta una imagen imponente. La portada principal se abre a la plaza. Se llega a través de una amplia escalinata contemporánea. Fue diseñada en 1587 por el jesuita Juan Bautista Villalpando, quien le dio un marcado acento herreriano. Concebida a modo de retablo severamente clásico, consta de dos cuerpos, el inferior con un dintel remarcado entre sendos pares de pilastras corintias con hornacinas en las entrecalles. Estas pilastras sostienen un entablamento liso sobre el que aparece un gran relieve con el tema del Nacimiento de la Virgen realizado por el también jesuita Jerónimo del Prado. El gran relieve queda enmarcado por dos pilastras igualmente corintias sobre las que apea un entablamento con cornisa volada y con dos pináculos a los lados.
   El templo tiene dos portadas más. La portada del Perdón se encuentra en la cara opuesta de la principal, dando a la calle Alta. En el ángulo suroccidental se encuentra la puerta de la Luna, que junto con la torre y los lienzos que la unen constituyen restos de la construcción primitiva. La puerta es mudéjar y muy bella. La forma un arco ojival polilobulado, con un ancho alfiz y, encima, un gran rosetón gótico. La torre es de origen musulmán. Fundamentalmente, se corresponde con el alminar de la mezquita, más los añadidos y modificaciones realizados por los cristianos, incluida su reedificación, realizada en 1584, bajo el episcopado del obispo Pedro Pacheco.
La fuente de Santa María
   Preside la plaza, delante de la escalinata de la catedral. La construyó el baezano Ginés Martínez de Aranda en 1564. En el pilar cuatrilobulado se alzan los tres arcos de estirpe serliana, el central, más alto y más ancho, de medio punto, y los laterales a dintel. Dichos arcos apean en cuatro pares de pilastras y columnas sobre las que se alzan cariátides en las que se apoya una cornisa y, sobre ésta, el segundo cuerpo, formado por un panel en el centro del cual aparece el escudo de Felipe II sostenido por tenantes. El conjunto se remata con un frontón triangular con un tondo inscrito. En los medallones que figuran entre las cariátides puede leerse la historia de la fuente, la fecha de su construcción y la de su restauración.
El Seminario de San Felipe Neri
   Se sitúa frente por frente de la catedral, ocupando todo el costado norte de la plaza. Lo fundó el obispo de Jaén don Fernando de Andrade y Castro, inaugurándose en 1672 bajo la dirección de la congregación de San Felipe Neri. En 1969 cesó en sus funciones. Hoy es sede de la Universidad Internacional de Andalucía.
   En la fachada, ya medio borrados, aparecen los nombres o vítores de estudiantes y bachilleres de la Universidad, pintados con sangre de animal o pintura roja, y dibujos burlescos, como el que representa al obispo Diego Cobos en un bacín. El proyecto lo redactó y lo dirigió el arquitecto Eufrasio López de Rojas.
   El edificio, de grandes dimensiones, con fábrica de buenos sillares, presenta una preciosa estampa en su brillante simplicidad. Tiene dos pisos, a lo largo de las cuales se distribuyen treinta ventanas a dintel, quince arriba y quince abajo, orladas con una moldura de oreja las de arriba, todas con potentes rejas. La portada, descentrada, consiste en un arco de medio punto entre pilastras toscanas cajeadas que soportan un frontón partido en el que va una ventana más coronada por otro frontón y la heráldica del obispo a los costados.
Casas Consistoriales Altas
   Hacen escuadra con la catedral. Con este nombre se conoce a un gran edificio construido a finales del siglo XV en estilo gótico tardío para residencia de Gil Bayle de Cabrera, un caballero del que se cuenta que era tan rico y poseía tal cantidad de tierras que se vanagloriaba de que no moriría de hambre ni de sed. Sin embargo, de ello murió, ya que cierto día, yendo de cacería, cayó en un pozo seco del que no pudo salir. A finales del siglo XV, tras la muerte del señor Gil, la casa fue cedida al Concejo Municipal para la instalación de su sede.
   Ha sufrido diversas reformas y modificaciones. Entre 1835 y 1970 fue sede del Archivo Municipal. Actualmente lo ocupa el Conservatorio de Música Bartolomé Ramos Pareja. El edificio presenta una notable fachada con ventanas ajimezadas decoradas con cardinas, siendo el acceso un arco conopial con las dovelas de gran tamaño, propias de la época. A la izquierda, marcando un añadido más alto que se le hizo en 1526, aparece un contrafuerte circular apoyado en un capitel decorado con cinco cabezas humanas. Conserva un precioso artesonado policromado del siglo XVI en el vestíbulo, mientras que en la planta alta pueden verse los escudos de los  Borbones y de la ciudad entre una abundante decoración barroca.

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martes, 15 de septiembre de 2015

1276. BAEZA** (III), Jaén: 16 de octubre de 2011.

18. BAEZA, Jaén. En la plaza del Pópulo con las Escribanías Públicas y antigua Audiencia, la puerta de Jaén, el arco de Villalar y la fuente de los Leones, en primer término. .

19. BAEZA, Jaén. En la fuente de los Leones.

20. BAEZA, Jaén. El arco de Villalar y la puerta de Jaén, desde el exterior de la plaza del Pópulo.

21. BAEZA, Jaén. Las antiguas Carnicerías, con la fuente de los Leones en primer término.

22. BAEZA, Jaén. Portada de la primera Universidad.

BAEZA** (III), provincia de Jaén: 16 de octubre de 2011.
La plaza del Pópulo*
   Sólo hay que da unos pasos calle arriba de la puerta de Córdoba para alcanzar este histórico espacio, uno de los más singulares de la ciudad, conocido también en lo antiguo como plaza de la Taza. En él coexisten en serena armonía los monumentos que se detallan a continuación:
La fuente de los Leones. Preside el centro del espacio. Se llama así por los dos leones tumbados de cuyas bocas mana el agua, pero podría llamarse igualmente de los Toros, ya que dos de estos animales forman cruz con los leones, los cuatro apoyados en una imagen de mujer sobre un pedestal, de apariencia algo tosca, que se cree puede ser una representación de Diana. Todas las figuras pertenecen al arte íbero, probablemente traídas de la cercana Cástulo.
La puerta de Jaén y el arco de Villalar. La murallla medieval pasaba por el borde de esta plaza. En la esquina sur se encuentran, una junta al otro, estos dos vestigios de aquel formidable cerramiento, que llegó a contar con hasta sesenta torres. En realidad, ambos formaron parte de la muralla, pero en fecha posterior, ya que se levantaron en el siglo XVI, en el lugar en el que había estado una primera puerta de Jaén, mandada destruir por la reina Isabel I, en sus constantes intentos de sofocar el enfrentamiento entre los nobles. Primero se construyó el arco de Villalar, el de la derecha, conforme se mira desde el interior, erigido para conmemorar la victoria de Carlos I en Villalar, el 23 de abril de 1521, frente a los sublevados de las Comunidades. Consiste en un gran arco ojival sobre el que apean las almenas.
   La puerta de Jaén se sigue llamando así, aunque hoy día se sabe que la que se encontraba en este lugar era la puerta de la Azacaya, estando la de Jaén más arriba, próxima al alcázar. En cualquier caso, la puerta se reconstruyó con ocasión de la visita del emperador junto con su esposa, la emperatriz Isabel, en 1526, durante su viaje de bodas. Entonces se alzó el arco apuntado, las dos torrecillas cilíndricas de los extremos, la moldura formando un arco trilobulado y los escudos de Carlos I, el de Baeza y el del corregidor del momento, don Álvaro de Lugo, además de las almenas.
Escribanías Públicas y antigua Audiencia. Ocupan el edificio anexo a la puerta de Jaén. Para su construcción, concluida en 1535, se autorizó el derribo de parte de la muralla, con la condición de mantener intacta una capilla dedicada a la Virgen del Pópulo. De esta capilla formaba parte el balcón que aparece en el rincón, apoyado tanto en el edificio como en la puerta de Jaén. Desde él se decía misa los días de fiesta y era mucha la gente que acudía a oírla. El edificio, de dos plantas, es de una gran sobriedad. En la planta baja cuenta con seis puertas, que se correspondían con las oficinas en las que realizaban su trabajo los escribanos. La planta alta la ocupaba la Audiencia Civil. A ella se accedía por la parte de atrás. A la plaza presenta seis ventanas, cinco de ellas enmarcadas por balaustres y coronadas por frontones con angelotes y mascarones. La sexta no lleva adornos porque era la puerta por la que se accedía a la capilla del rincón. Cinco tondos colocados bajo las ventanas representan bustos de personajes preclaros de la Antigüedad. Actualmente, el edificio lo ocupa la Oficina de Turismo de la Junta de Andalucía.
Antiguas Carnicerías. Se alzan formando ángulo recto con las Escribanías. Se trata de un bello edificio cuya construcción se llevó a cabo en la cuarta década del siglo XVI, pero no aquí, sino en la calle Atarazanas, al otro lado de la puerta de Jaén. A este lugar se trasladó en 1964, después de que hubiera mantenido su función hasta unos años antes. La plaza adquirió la fisonomía que ahora tiene, pero el edificio tuvo desde entonces distintos usos, entre ellos el de secadero de pieles y el de museo. Actualmente es la sede de los juzgados. Consta de dos cuerpos de buena sillería separados por un friso decorado con rosetas. El inferior, en el que se mataban las reses, contiene dos puertas de acceso, un dintel sin decoración y tres ventanas fuertemente enrejadas. En el piso superior se vendía la carne. Consiste en una gran solana sustentada por pilares con un macizo antepecho. En el centro campea el escudo del emperador Carlos.
   Bajando por Atarazanas, al otro lado de la puerta de Jaén, se llega a Casas Nuevas. Aquí se encuentra la sede de la primera Universidad que Baeza tuvo, ubicada en la casa que fuera de los Acuña, a quienes se les embargó su vivienda por la pertenencia del cabeza de familia al movimiento de los comuneros. Inaugurada en 1542, en ella se estudiaba retórica, gramática, filosofía y teología, obteniéndose los grados de bachiller, licenciado y doctor. Fue la única que existió en el Santo Reino. Su fundación se llevó a cabo gracias a los buenos oficios del baezano Rodrigo López, quien obtuvo del papa Paulo III, de quien era capellán, la por entonces imprescindible bula de fundación. Su primer rector fue Juan de Ávila, quien consiguió hacer de ella una de las universidades más importantes de su tiempo. Sus profesores, todos cristianos nuevos, tuvieron fama de alumbrados y de simpatizantes con las tesis protestantes, por lo que algunos de ellos fueron, incluso, encarcelados por la Inquisición. Estos hechos, sin embargo, apenas afectaron a su funcionamiento. Actualmente es la sede del Museo de Baeza.

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lunes, 14 de septiembre de 2015

1275. BAEZA** (II), Jaén: 16 de octubre de 2011.

12. BAEZA, Jaén. Portada de la igl. del convento de la Encarnación.

13. BAEZA, Jaén. Interior de la igl. del convento de la Encarnación.

14. BAEZA, Jaén. Igl. de los Trinitarios Descalzos.

15. BAEZA, Jaén. Portada principal de la igl. del Salvador.

16. BAEZA, Jaén. Torre de la igl. del Salvador.

17. BAEZA, Jaén. Fachada del antiguo hospital de San Antonio Abad.

BAEZA** (II), provincia de Jaén: 16 de octubre de 2011.
El convento de la Encarnación
   El convento de la Encarnación se encuentra aquí mismo, en la calle Imágenes. Es de carmelitas descalzas y lo fundó el canónigo de la catedral de Jaén Luis de Mendoza en 1599, aunque la iglesia se construyó en el siglo XVII. Se trata de un templo de de concepción arquitectónica muy sencilla, de los llamados de cajón, de una sola nave que se cubre con bóveda de medio cañón con lunetos sobre arcos fajones, llevando en el presbiterio una cúpula de media naranja sobre pechinas en las que aparecen relieves de la Virgen del Carmen, san Juan de la Cruz, santa Teresa y un fraile anónimo. La portada principal, de estilo renacentista, presenta dos cuerpos, el inferior consiste en un vano de medio punto sobre impostas, con amplias dovelas y la clave resaltada, entre pilastras jónicas pareadas. El cuerpo superior muestra un relieve de la Anunciación flanqueado por los emblemas del Carmelo. A la altura del tejado corre una cornisa sobre modillones y encima va la espadaña. Tiene un hermoso retablo mayor en arco solio, con un cuerpo de tres calles articuladas con estípites y columnas y ático.
Iglesia de los Trinitarios Descalzos
   Muy cerca, sigue la calle Alcalá, que lleva hasta la plaza de Cervantes. En este lugar tuvieron su convento los trinitarios descalzos a partir de 1615, hasta la tercera década del siglo XIX, momento en que, con la Desamortización, fue clausurado y demolido, salvándose únicamente la iglesia. Ésta, fuera de culto en la actualidad, se utiliza como centro cultural. La fachada principal consta de un arco de medio punto de buena altura entre sendos pares de columnas toscanas sobre plinto, encima de una moldura quebrada adornada con floreros y el escudo de la orden. A la izquierda se sitúa la torre.
Iglesia del Salvador
   Este templo se encuentra en la calle Iglesia, a la que se llega bajando por Maestro Palomino y doblando a la izquierda. Es una edificación notable, de principios del siglo XV y estilo gótico-mudéjar. La portada principal, situada en el lateral, debió ser traída de otro templo, pues su estilo es muy anterior, románico, debiendo fecharse en el siglo XIII. Es una portada muy interesante en el conjunto de la ciudad. Presenta un arco ojival con arquivoltas que apean en columnillas sobre basamento. La arquivolta interior se adorna con con cabezas humanas y la exterior con grutescos. A la izquierda, una inscripción con caracteres góticos señala: "JUAN DE CÁRDENAS ME FIZO". Más a la izquierda aún está la torre, un robusto prisma de tres cuerpos separados por molduras, construida entre 1523 y 1535.
El Hospital de San Antonio Abad
   Se encuentra en la puerta de Córdoba, a la que se llega por San Antón. Su fundación data de principios del siglo XVI para la atención de enfermos de Herpes zoster o fuego sacro, también llamado de San Antón, y de tumores, como el crancel, un tipo de tumor no identificado, y el nolimetangere, llagas purulentas en la cara, quedando a cargo de la Orden de San Antonio Abad. Funcionó como tal hasta 1791, año en que el papa Pío VI abolió la orden. Entonces se convirtió en orfanato, aunque la iglesia quedó cerrada y hubo de ser demolida a finales del siglo XIX por amenaza de ruina. Más tarde, fue casa de vecinos. Y, actualmente, tras una concienzuda restauración en 1976, es sede de la Biblioteca Municipal y del Archivo Histórico. En la fachada, de robusta cantería, se abren diversas ventanas enrejadas y un balcón sobre el dintel que constituye el vano de acceso. Todavía puede verse, bajo la primera ventana de la izquierda, el hueco, hoy tapado, del torno en el que depositaban a los niños. Más o menos en el centro, se ve el escudo de la orden, una tau (T) característica. Por la planta alta corre una logia o solana con columnas toscanas que sustentan zapatas de madera sobre las que carga el tejado y antepecho de piedra.

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