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jueves, 25 de abril de 2024

4014. ROMA** (XLVII), capital: 11 de septiembre de 2023






















ROMA** (XLVII), capital de la provincia, de la región, y de Italia: 11 de septiembre de 2023.
Área sacra dell'Argentina*. Largo di Torre Argentina. Probable­mente fue aquí donde, en los idus de marzo del año 44 a.C., se consumó la fatal emboscada tendida contra Julio Cé­sar, si es verdad que fue la curia de Pompeyo lo que se descubrió aquí en 1926-1929, en el que aún hoy es el complejo arqueológico de época republicana más grande de Roma.
     Entre los restos de los cuatro templos que se han identificado (no se pueden visitar salvo en ocasiones  especiales, pero se pueden observar desde arriba), el de planta circular que hay en el centro se ha denominado templo B; algunos estudiosos lo identifican con el Aedes Fortunae Huisce Diei erigido por Quinto Lutazio Catulo Catulo en 101 a.C. Del templo A, que data de la primera mitad del siglo III a.C., restaurado por Domiziano, quedan algunas columnas a la derecha del anterior, después de que en el siglo VIII se reconvirtiera en la iglesia de San Ni­cola de Calcaraiis (el apelativo recuerda a los artesanos que en época medieval transformaban los mármoles procedentes de los antiguos templos en cal). A la izquierda del edificio circular hay restos del templo C, el más antiguo de los cuatro (principios del siglo III a.C.) y tal vez dedicado a la divinidad itálica Feronia; el suelo de mosaico y las murallas de la cela se remontan a la restau­ración de Domiziano. La calle esconde casi por completo el templo D, de prin­cipios del siglo II a.C., pero reconstruido en época tardo-republicana.
     Del topónimo Argentoratum (el actual Estrasburgo) -ciudad natal del obispo Johannes Burckhardt, que en 1503 mandó erigir la casa del Burcardo con un típico estilo de mansión germánica de finales de la Edad Media- procede el nombre que distingue tanto el área sacra, como el Teatro Argentina, entre los más antiguos de la ciudad, que conoció días de auténtica gloria en el siglo XIX (aquí se puso en escena, por primera vez, El barbero de Sevilla).
Iglesia del Gesù**. Via degli Astalli, 16 (visita de 7 h a 12.30 h y de 16 a 19.45 h, capilla de San Ignacio: de lunes a sábado, de 16 h a 18 h y domingos y festivos, de 10 h a 12 h, www.chiesadelgesu.org). La reacción frente a la Reforma demandaba un renovado esquema para los lugares de culto, pues en la nueva liturgia toda la atención debía dirigirse hacia el altar mayor. El prototipo de este nuevo modelo, que marcaría la arquitectura religiosa de Roma a lo largo de casi un siglo, sería la iglesia del Santisimo Nome di Gesu, comenzada a construir en 1568 sobre un proyecto de Vignola, por iniciativa del jesuita Ignacio de Loyola. De la fachada (1571-1577), que también se acabaría convirtiendo en un modelo con sus tres entradas y sus dos órdenes de parástades corintios en correspondencia con las de la nave, se encargó Giacomo della Porta, que la terminó; fue consagrada en 1584.
     El interior presenta una única nave, con bóveda de cañón y seis capillas, que se prolonga en el presbiterio con ábside e interseca un transepto de parecidas dimensiones, sobre el que domina una cúpula semiesférica. El lenguaje grandilocuente de finales del Barroco caracteriza la decoración (1672-1685), empezando por el Triunfo del Nombre de Jesús*, fresco de Baciccia (1679) que con una original perspectiva aérea parece superar los lími­tes de la bóveda. La capilla de San Ig­nacio de Loyola*, enterrado aquí, es obra de Andrea del Pozzo, autor entre otras de la decoración en perspectiva del corredor, con frescos de Borgognone, que lleva a las habitaciones (Piazza del Gesu, 45) donde habitó el santo durante 12 años.
     A la Piazza del Gesù da uno de los palacios que ha participado de la historia de la política italiana: aquí se encontraba la sede de la Democracia Cristiana, por ironías del destino, a solo unas decenas de metros de la impre­sionante sede del Partido Comunista italiano, en vía delle Botteghe Oscure (VV.AA. Guía total: Roma y el Vaticano. Anaya. Madrid, 2020).
     
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4013. ROMA** (XLVI), capital: 11 de septiembre de 2023.

domingo, 24 de marzo de 2024

3991. ROMA** (XXIV), capital: 9 de septiembre de 2023







ROMA** (XXIV), capital de la provincia, de la región, y de Italia: 9 de septiembre de 2023.
Isola dei Mattei. Dejando via Are­nula por la estrecha via dei Falegnami, se llega a piazza Mattei. Desde el siglo XV la familia Mattei comenzó a ocupar la manzana comprendida entre las calles vía de'Funari, Caetani, delle Botteghe Oscure y Paganica con una serie de edificios, entre los cuales el más notable es el palazzo Mattei di Giove (está en la esquina de las dos primeras calles, y tiene su entrada por vía Caetani, 32). Actualmente sede de varias instituciones y de la Biblioteca de Historia moderna y contemporánea, fue construido para Adrubale Mattei por Carlo Maderno (1598-1618), con una fachada de ladrillo y travertino de tres plantas, rematadas con una comisa decorada con frisos heráldicos y una logia. Los dos patios* y la monumental escalera acogen esculturas y relieves antiguos, en gran medida recuperados en las posesiones de la familia, mientras que los bustos de los empe­radores del pórtico son del siglo XVI; en la planta principal, se pueden contemplar salas decoradas con frescos de Pietro da Cortona, Domenichino, Pomarancio y Giovanni Lanfranco. El planteamiento del palazzo di Giacomo Mattei, que da a la plaza homónima (nº 17-19), es más sobrio. Se trata del edificio más antiguo de la familia, data del siglo XV, aunque se amplió en el siglo XVI. Aquí está la fontana delle Tartarughe*, realizada por Tadeo Landini sobre proyecto de Giacomo della Porta (1581- 1582); Gian Lorenzo Bernini añadió posteriormente, en 1658, las tortugas que dan nombre a la fuente.
Área sacra dell'Argentina*. Largo di Torre Argentina. Probable­mente fue aquí donde, en los idus de marzo del año 44 a.C., se consumó la fatal emboscada tendida contra Julio Cé­sar, si es verdad que fue la curia de Pompeyo lo que se descubrió aquí en 1926-1929, en el que aún hoy es el complejo arqueológico de época republicana más grande de Roma.
     Entre los restos de los cuatro templos que se han identificado (no se pueden visitar salvo en ocasiones  especiales, pero se pueden observar desde arriba), el de planta circular que hay en el centro se ha denominado templo B; algunos estudiosos lo identifican con el Aedes Fortunae Huisce Diei erigido por Quinto Lutazio Catulo Catulo en 101 a.C. Del templo A, que data de la primera mitad del siglo III a.C., restaurado por Domiziano, quedan algunas columnas a la derecha del anterior, después de que en el siglo VIII se reconvirtiera en la iglesia de San Ni­cola de Calcaraiis (el apelativo recuerda a los artesanos que en época medieval transformaban los mármoles procedentes de los antiguos templos en cal). A la izquierda del edificio circular hay restos del templo C, el más antiguo de los cuatro (principios del siglo III a.C.) y tal vez dedicado a la divinidad itálica Feronia; el suelo de mosaico y las murallas de la cela se remontan a la restau­ración de Domiziano. La calle esconde casi por completo el templo D, de prin­cipios del siglo II a.C., pero reconstruido en época tardo-republicana.
     Del topónimo Argentoratum (el actual Estrasburgo) -ciudad natal del obispo Johannes Burckhardt, que en 1503 mandó erigir la casa del Burcardo con un típico estilo de mansión germánica de finales de la Edad Media- procede el nombre que distingue tanto el área sacra, como el Teatro Argentina, entre los más antiguos de la ciudad, que conoció días de auténtica gloria en el siglo XIX (aquí se puso en escena, por primera vez, El barbero de Sevilla) (VV.AA. Guía total: Roma y el Vaticano. Anaya. Madrid, 2020).

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3990. ROMA** (XXIII), capital: 9 de septiembre de 2023.

sábado, 23 de marzo de 2024

3990. ROMA** (XXIII), capital: 9 de septiembre de 2023









ROMA** (XXIII), capital de la provincia, de la región, y de Italia: 9 de septiembre de 2023.
Teatro de Marcelo**. Augusto no dejó pasar la ocasión de dedicar (entre 13 y 11 a.C.) a su amadísimo sobrino (y yerno), desaparecido con apenas veinte años, el edificio para espectáculos iniciado por Julio César, que figuraba entre los mayores de la antigua Roma, con capacidad para unos 15.000 espectadores en una cávea de casi 130 m de diámetro. Cada uno de los órdenes en que se dividía la fachada estaba ocupado por 41 arcadas; de las 12 que han sobrevivido al abandono, en el siglo V, y a su utilización como cantera para abastecerse de material de edificación, Baldasarre Peruzzi edificó en 1523-1527 la majestuosa mansión gentilicia conocida como palacio Orsini. En la zona arqueológica adyacente -que presenta una salida también en el Gueto a través del pórtico de Octavia- se encuentran los restos del templo de Apolo Sosiano (erigido en 431 a.C.; reconstruido en 34 a.C.) y el templo de Bellona, de 296 a.C.
Via del Teatro di Marcello. Fue preciso destruir un denso tejido urbano de época medieval para abrir esta arteria (1926-1941) destinada a conectar Piazza Venezia con las nuevas calles que se dirigen al Lido de Ostia. En el nº 40 está la entrada al monasterio de Tor de'Specchi (Torre de los Espejos), fundado por Santa Francesca Roman en 1433, cuyo nombre deriva de las ventanas de la torre que se halla en el conjunto; el interior conserva, un fresco (Virgen con el Niño, San Be­nedicto y Santa Francesca Romana) de Antoniazzo Romano. Antiguamente un floreciente mercado se emplazaba en piazza d'Aracoeli (llamada así por la iglesia homónima), hoy convulso eje automovilístico que casi imperceptiblemente se convierte en Piazza Venezia.
Santa Maria in Campitelli*. Piazza di Campitelli, 9 (visita de 7 h a 19 h, www.santamariainportico.it). Entre las ruinas del Teatro de Marcelo y el monasterio de Tor de'Specchi se prosigue hasta la elegante piazza Campitelli, enmarcada por construcciones de los siglos XVI y XVII, con una fuente de Giacomo della Porta (escudos del pueblo romano y de los propietarios que aportaron los fondos necesarios) y la iglesia homónima, de época tardo barroca, erigida para cumplir un voto realizado por la ciudad para librarse de la peste de 1656.
     Iniciada en 1662 sobre un proyecto de Carlo Rainaldi, tiene un elegante frente de travertino del tipo de edículos superpuestos, sin decoraciones, que logra su efecto plástico merced a las columnas y a la disposición de las cornisas. El mismo arquitecto distribuyó el interior y diseñó el espectacular altar mayor barroco, donde se halla la milagrosa ima­gen de Santa Maria, del siglo XI.
Santa Caterina dei Funari. Siguiendo el trazado de via de'Funari se llega enseguida a esta iglesia, construida en 1560-1564 por Guidetto Guidetti, que para su hermosa fachada de travertino se inspiró en la del Santo Spirito in Sassia distinguiéndose de su mo­delo por el resalte que se dio a la parte central y a la riqueza de su ornamentación. Entre 1573 y 1600 se decoró el interior, que guarda obras de Annibale Carraci (Coronación de María, hacia 1600; primera capilla derecha), Livio Agresti (Gloria de la santa, capilla mayor) y Federico Zuccari (Escenas de la vida de la santa, 1573; capilla mayor).
     Desde la placita Lovatelli, en la que se abre el imponente portal del pala­zzo Gaetani Lovatelli, construido entre 1580 y 1620, se sigue por la sugerente via di S. Angelo en Pescheria, que enseguida lleva hasta la iglesia homónima, cuya antigua entrada estaba formada por las monumentales columnas del pórtico de Octavia.
Pórtico de Octavia*. Via del Por­ tico d'Ottavia, 29. Augusto dedicó a su hermana la reconstrucción (23 a.C.) del pórtico levantado en 146 a.C. por Quinto Cecilia Metelo, y después reconstruido también por Septimio Severo y Caracalla. Originalmente era doble, y guardaba los templos de Juno Regina y de Júpiter (fue el primero de Roma construido enteramente en mármol); en época de Augusto se amplió para incluir la curia y la biblioteca de Octavia. Hoy, se puede ver una parte del frontal con el monumental propileo de columnas corintias de época de Severo que, perdida su función de contenedor de obras de arte, sirvió como mercado de pescado hasta la caída de los muros del Gueto, en 1848. Vestigio de esta secular función es la inscripción a la derecha del gran arco, por la cual se advierte que los Conservadores (se trata de un cargo municipal) tenían el privilegio de obtener las cabezas de los pescados que superasen una de­terminada medida (VV.AA. Guía total: Roma y el Vaticano. Anaya. Madrid, 2020).

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3989. ROMA** (XXII), capital: 9 de septiembre de 2023.

martes, 19 de marzo de 2024

3987. ROMA** (XX), capital: 9 de septiembre de 2023








ROMA** (XX), capital de la provincia, de la región, y de Italia: 9 de septiembre de 2023.
Circo Massimo. Via del Circo Massimo. Metro línea B, Circo Mas­simo. Solo una amplia zona ajardinada recuerda hoy las dimensiones de la mayor instalación deportiva de todos los tiempos, cuya capacidad, para 300.000 espectadores, da idea de la popularidad que alcanzaron en la antigua Roma las carreras de carros (bastante bien representadas, aunque con alguna que otra exageración como en la superproducción de Hollywood Ben Hur, 1959).
     Dejando a un lado las leyendas según las cuales la depresión que media entre el Aventino y el Palatino se utilizaba anteriormente para la celebración de competiciones en honor al dios Consus (durante una de las cuales ocurrió el rapto de las sabinas), lo cierto es que la edificación existía ya en el siglo II a.C. y que experimentó varias modificaciones y restauraciones: por parte de Julio César, de Augusto (que dotó al circo del palco imperial y del obelisco de Ramsés II ahora emplazado en pia­zza del Popolo), por Trajano, Caracalla y aun por Constantino (que ordenó traer el obelisco de Tutmosis II, hoy en la piazza S. Giovanni in Laterano). De estas instalaciones, que se mantuvieron en funcionamiento hasta el 549, que­dan hoy pocos restos de ladrillo que datan de la reconstrucción de Trajano (100-104), y que son visibles cerca de la medieval torre della Moletta (VV.AA. Guía total: Roma y el Vaticano. Anaya. Madrid, 2020).

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3986. ROMA** (XIX), capital: 9 de septiembre de 2023.

domingo, 10 de marzo de 2024

3981. ROMA** (XIV), capital: 8 de septiembre de 2023.










ROMA** (XIV), capital de la provincia, de la región, y de Italia: 8 de septiembre de 2023.
Santos Luca y Martina. Via della Curia, 2. La iglesia es la obra maes­tra de Pietro da Cortona, erigida sobre otras más antigua en el foro de César. Destaca la fachada curva y su planta es de cruz griega, rematada por una cúpula con linterna. El San Lucas pintando a la Virgen, en el altar mayor, es de Antiveduto Gramática. La imagen de Santa Martina es obra de Niccolò Menghini.
Cárcel Mamertina. Clivo Argentario, 1. La escalera, que regala otra impagable vista* del área arqueológica del Foro Romano, baja a la cárcel Mamertina, antigua prisión del Estado, llamada Tullianum por la presencia de un manantial (tullus). Según una tradición carente de fundamento, el apóstol Pedro estuvo preso aquí y bautizó a sus com­pañeros con el agua de la fuente.
     La fachada en travertino, que data del año 40 a.C. está precedida por un pórtico, esconde otra más antigua de toba. Este mismo material se empleó en su interior, de planta trapezoidal, fechado en el siglo II a.C. Se arrojaba a los condenados a muerte a través de un agujero, que aún es visible en el suelo, hasta un calabozo inferior, donde morían estrangulados. Sobre los restos de la prisión se construyó a principios de siglo XVII la iglesia de S. Giuseppe dei Falegnami (San José de los Carpinteros), por encargo de esta congregación.
Hacia el Foro Romano y el Palatino. A lo largo de un trecho de calle empedrada se regresa a espaldas del Vittoriano y desde aquí, siguiendo por el lado derecho de la via dei Fori Imperiali, se rodea el área arqueológica del foro de César para lle­gar a la plaza (largo) de Rómulo y Remo (metro línea B, Colosseo), donde se encuentra una de las taquillas de entrada al Foro Romano** y el Palatino**, accesibles también por piazza del Colosseo y por vía di S. Gregorio.
DE LOS FOROS A SAN JUAN DE LETRÁN
Paseo a pie desde piazza Venezia a la plaza de San Juan de Letrán.
     La decisión de festejar al 'padre de la patria' con la construcción del Vittoriano en piazza Venezia -un lugar que pocos años después se iba a convertir en el nuevo 'foro de Italia' de las proclamas de Benito Mussolini- no fue la única consecuencia visible de la anexión de Roma al reino de Italia. En realidad, todo esto también sirvió para impulsar el redes­cubrimiento del glorioso pasado clásico de la ciudad, de cuya grandeza hasta entonces eran testimonio exclusivo el Coliseo -elevado a la categoría de símbolo de la ciudad- y el producto de algunas campañas arqueológicas que no siempre se llevaron a cabo con el debido ri­gor. Las excavaciones, fuertemente pro­movidas por el régimen fascista, obligaron al derribo de un barrio entero, comprendido entre la actual piazza Venezia y via Cavour, dejando con ello al descubierto las magníficas ruinas de los foros, corazón económico y político de la antigua metrópolis.
     Inspirados en la arquitectura helenística, los foros de los emperadores ha­bían ido ocupando poco a poco el valle entre el Quirinal y el Campidoglio, dando vida a un conjunto arquitectó­nico unitario, que se articulaba alrede­dor de cinco inmensas plazas portica­das destinadas a diversas funciones; el aspecto propagandístico era sin duda muy importante, y a este se añadían además funciones administrativas, judiciales y culturales.
     Se trata, pues , de un complejo arquitectónico tal vez sin parangón en el mundo, que por via dei Fori Imperiali llega hasta Letrán; esto es, hasta la antigua ciudadela papal donde, al tiempo que el Imperio corría hacia su decadencia, comenzaba a brillar la estrella de la Iglesia, destinada a perpetuar la universalidad de Roma. El itinerario comienza en los alrededores de piazza Ve­nezia, sube hacia el Museo de los Foros Imperiales, instalado en los mercados de Trajano, luego atraviesa el área arqueológica por via Alessandrina para llegar a via dei Fori Imperiali, prosigue hacia el Coliseo y, más tarde, se dirige en dirección a Letrán.
Santa María de Loreto y Santísimo Nombre de María. A dos pasos de piazza Venezia, ambas iglesias son solo aparentemente gemelas. La primera (generalmente cerrada) se empezó a construir, quizás sobre plano de Bramante, en 1507, y no se ter­minó hasta 1573 o 1576 por Jacopo del Duca, que realizó tanto la cúpula como el campanario. Con una arquitectura muy semejante, pero con las necesa­rias adaptaciones a los gustos de finales del Barroco, la iglesia del Santísimo Nombre de María data del siglo XVIII; dentro, en la capilla mayor, se ex­pone una tabla (La virgen con el Niño) de la escuela romana de la primera mitad del siglo XIII.
Columna de Trajano**. Via dei Fori Imperiali. Tras la conquista de la Dacia -actual Rumanía-, Trajano condujo al Imperio a su máxima expansión. Para conmemorar tal evento, se erigió una columna de casi 40 m de altura, so­bre la que se esculpió un friso en bajorrelieve para narrar los hechos acaecidos en las guerras de 101 a 103 y de 107 a 108 d.C. La obra del Maestro de las Hazañas de Trajano, que originalmente lucía vivos colores, destaca por la minuciosa exactitud en los detalles de una representación que ha llegado hasta nosotros prácticamente intacta. He aquí al­gunos datos que darán una idea de su grandiosidad: la columna está formada por 25 bloques de mármol de 3,5 m de diámetro; hay más de 2.500 figuras representadas sobre la franja de casi 200 m de longitud, que envuelve el cilindro y el emperador aparece más de 50 veces. Desde el pedestal de la base, decorado con trofeos de armas bárbaras, asciende una escalera de caracol por el interior del fuste hasta lo más alto de la columna donde, desde 1587, en lugar de la efigie del emperador domina ahora las alturas una estatua de San Pedro, obra de Tommaso della Porta y Leonardo Sormani.
     Aunque a los pies de la columna del emperador comienza el gran Parque Arqueológico de los Foros Imperiales, para contemplarlos desde lo alto y conocerlos mejor es preciso visitar el Museo de los Foros Imperiales (se entra por via IV Noviembre, accesible desde la escalinata que sube por el lado derecho de la iglesia del Santísimo Nombre de María), instalado en varias salas de los Mercados de Trajano.
Mercados de Trajano*. Via Quattro Novembre, 94 (visita de 9.30 h a 19.30 h; www.mercatiditraiano.it/es). Obra de Apolodoro de Damasco, están separados del foro homónimo por un muro de granito y una calle empedrada. Esta discurre ante el hemiciclo*, que en su parte inferior muestra unos espacios llamados tabernae -se trataba de oficinas públicas y no de tiendas o lugares de encuentro- de ladrillo enmarcadas con travertino (en los lados, en cam­bio, se hallan sendas salas en forma de ábside), mientras que en la parte superior presenta ventanas en arco. Tras el hemiciclo, discurre un pasillo con más tabernae que conduce a una escalera que sube a la via Biberatica (tal vez llamada así por los locales de bebida que la salpicaban). Con su pavimento de roca vol­cánica, tiene una forma curvilínea que sigue la del hemiciclo que hay debajo y, por medio de una escalera, se conecta con la sala grande rectangular* donde se desarrollaban las contrataciones. Esta última, estructurada en dos plantas con seis tabernae a lo largo de sus la­dos mayores y cubierta por seis bóvedas de crucería de ladrillo apoyadas sobre ménsulas de travertino, alberga el Museo de los Foros Imperiales.
Museo de los Foros Imperiales*. Dedicado a la decoración escultórica y arquitectónica de los Foros Imperiales, reúne los frutos de las últimas investigaciones arqueológicas de arrolladas en esta área. El conjunto arquitectónico de los mercados conectaba entre sí a distintos niveles la explanada de los foros y el barrio de la Suburra (Monti). Se accede a través de la sala grande, abovedada, que sirve de antesala a todos los recintos de los foros (aquí se expone la cabeza de Constantino del siglo IV, recuperada en el foro de Trajano). En la planta superior, donde se abren algunas salas de exposición, se muestran restos de la misma procedencia. Sin abandonar el nivel más alto, un tramo de calle adoquinada en el exterior lleva hasta la torre delle Millizie y su pequeño jardín, mientras que por el otro lado se accede a un mirador que se asoma a los foros, con el Vittoriano al fondo. En un nivel inferior se halla la vía Biberatica que discurre por la parte alta del hemiciclo. Aún más abajo, el museo se abre paso hasta el nivel del suelo del foro de Trajano, por el que se puede pasear en dirección a la basílica Ulpia y la Columna Trajana. De nuevo en la Columna de Trajano, se sigue via Alessandrina, que da a los restos de los grandes espacios públicos proyectados por los emperadores; no es posible acceder, pero se pueden contemplar las ruinas desde los miradores.
Foros Imperiales*. Largo della Salara Vecchia 5/6, (visita desde las 8.30 h. El cierre varía desde las 16.30 h a las 19.15 h en base a las horas de luz. Última admisión: una hora antes. En www.coopculture.it se pueden comprar entradas para visitar tanto el Foro Romano como el Palatino y el Coliseo). La Columna de Trajano es la entrada ideal al foro de Tra­jano, proyectado por Apollodoro de Da­masco.
     Comenzado en 107 d.C. y concluido bajo el reinado de Adriano, ocupa un área de unos 300 x 190 m. En su centro había una plaza cerrada con pórticos por tres de sus lados y ornamentada con una estatua del emperador. Las columnas que se elevan en el centro de las excavaciones corresponden a la Basí1ica Ulpia (la más grande de Roma), cuyo interior, parte del cual se extiende aún bajo la via dei Fori Imperiali, se dividía en cinco naves ricamente decoradas. Dos pasadizos conducían desde aquí a un patio porticada flanqueado por las bibliotecas griega y romana, adornado con una columna. A espaldas de esta, estaba el enorme templo de Trajano cuyas magníficas dimensiones son fáciles de imaginar al contemplar los restos de columnas y capiteles.
     Caminando por la via Alessandrina, se gira a la derecha para ver el foro de César, el más antiguo de los Foros imperiales, cuyo emplazamiento en las faldas del Campidoglio está marcado por una copia en bronce de la estatua del gran condotiero. Comenzado a construir en el año 46 a.C. y financiado con el botín de la campaña de las Galias. Se terminó durante el reinado de Augusto. El espacio, que cubre un área de 160 x 75 m, presentaba una plaza rectangular, rodeada de soportales cerrada por el norte con el templo de Venus Genitrix (de la que César aseguraba descender directamente), al que pertenecen las tres columnas que quedan en pie y el entablamento. A lo largo del pórtico occidental se disponían algunas tabernae, mientras una serie de pilastras de ladrillo a la izquierda del templo de Venus señala la localización de la Basílica Argentaria, que, al menos durante una parte de su historia, fue una escuela, como atestiguan las caricaturas y las pintadas de los estudiantes con versos de la Eneida que pueden leerse aún en sus paredes.
     De regreso a via Alessandrina se puede contemplar el foro de Augusto -inspirado en la planta del de César-, que volvió a ver la luz entre 1924 y 1932, pero solo en su parte contigua a los Mercados de Trajano. Las excavaciones retomadas en los últimos años han aportado nuevos resultados. En el centro del complejo, consagrado en 42 a.C., se erguía el templo de Marte el vengador, formado por un podio de toba revestido con bloques de mármol y rodeado por ocho columnas a cada lado (de las que quedan tres en el lado derecho), que guardaba las estatuas de Marte y de Venus, y las enseñas de las legiones romanas que los partos devolvieron a Augusto en el año 20 a.C. Este era el lugar donde se tomaban las decisiones más importantes: aquí, el senado decidía guerras y tributaba triunfos, y los victoriosos generales depositaban sus enseñas.
     Tras un periodo de abandono, el foro de Augusto se utilizó como cantera a cielo abierto; en torno al siglo X se levantaron aquí un convento y una iglesia dedicados a san Basilio. Elementos relacionados con el complejo romano se pueden encontrar en la casa de los Caballeros de Rodas*, erigida en el siglo XV sobre la exedra de la izquierda del foro. Levantada por orden del cardenal Pietro Barbo y luego sede de la orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén (luego de Rodas y de Malta, siguiendo la progresiva expansión turca en el Mediterráneo), conserva en el atrio porticada pilastras de travertino que en otro tiempo pertenecieron al foro de Augusto; la capilla de San Juan Bautista es una adaptación de parte de las estancias cubiertas, realizada en el siglo XX.
     Con el nombre de foro de Nerva o Foro Transitorio se alude al gran complejo que edificó Domiciano pero que inauguraría su sucesor, Nerva, en el año 97. El sobrenombre de 'transitorio' se debe a que era la zona de paso entre el barrio popular de la Suburra y el Foro Romano. Aquí se encontraba un templo de Minerva, del que deriva el otro apelativo con el que se conocía el lugar, forum Minervae o Palladium; del edificio queda parte del podio y las llamadas colonnacce que hacen las veces de pórtico (sobre el ático se conserva un friso* con bajorrelieves de Minerva y escenas de labores femeninas). En esta zona se encon­traba también el Macellum, mercado de época republicana destruido en el incendio que se produjo en tiempos de Nerón.
     El templo de la Paz*, edificado por el emperador Vespasiano para conme­morar la victoria sobre las revueltas ju­días, se inauguró en el año 75 con el objetivo de acoger los botines y tesoros de la larga campaña (entre ellos la menorá, el candelabro de siete brazos procedente del templo de Jerusalén); dañado por el incendio, como ocurrió a muchos de los edificios monumentales, Septimio Severo lo restauró en el año 192.
     La cámara del templo estaba precedida por un altar y que una serie de co­lumnas de granito rosa procedentes de Asuán sostenían el pórtico. En el edificio se conservaba la Forma Urbis Romae, un gran plano de mármol de la ciudad que ordenó realizar Septimio Severo sobre la base de los seis catastros, y cuyos fragmentos se encuentran en la cercana basílica de los Santos Cosme y Damián.
Via dei Fori Imperiali. Inaugurada con ocasión del 10º aniversario de la marcha sobre Roma y terminada a tiempo para el Cumpleaños de Roma de 1933, via dell'Impero (este es el nombre que recibió en un principio) fue una de las intervenciones urbanísticas más discutidas del periodo fascista. Bajo el asfalto aún yacen las casas, los talleres y las callejuelas del antiguo barrio derribado por las excavadoras del duce. Durante las obras se destruyó también la colina de la Velia, que unía el Palatino con el Esquilino, dejando libre la vista del Coliseo que antes quedaba oculta por esta elevación. El proyecto -muy discutido- de suprimir la actual vía para recuperar la gran porción de los Foros Imperiales que aún yace oculta parece abandonado. A pe­sar de ello, las áreas arqueológicas han experimentado una progresiva ampliación, que solo ha dejado intacta la calzada central, sobre la que tiene lugar el desfile militar del 2 de junio.
     Tras recorrer esta avenida hacia el Coliseo, se llega a una de las iglesias de la zona, la basílica dedicada a los santos Cosme y Damián.
Santos Cosme y Damián. Via dei Fori Imperiali, 1 (visita, www.cosmadamiano.com). En el siglo VI Teodorico y su hija Amalasunta donaron algunos edificios antiguos -casi con certeza, perte­necientes a la biblioteca del templo de la Paz y al templo del Divino Rómulo­ a Félix IV, que lo convirtió en lugar de culto dedicado a los santos hermanos médicos Cosme y Damián.
     El interior de la basílica se rehízo en 1632; mucho más reciente, de 1947, es la fachada de autor desconocido que da a la via dei Fori Imperiali, actual entrada a la iglesia. Por el lado que da al Foro Romano, donde se encontraba la entrada original, una gran vidriera da al templo del Divino Rómulo (se puede visitar en el Foro Romano), que hasta el siglo XIX fue el atrio de la basílica. El edificio actual conserva algunos restos del periodo de Félix IV en la iglesia inferior y en el ábside, con mosaicos* de los siglos VI y VII.
Templo de Venus y Roma. Piazza di Santa Maria Nova, 53. Comienza a ser visible casi a la altura de las tablas de mármol diseñadas por Antonio Muñoz que, pegadas al murallón que hay a la derecha de la via dei Fori Imperiali, narran la expansión del poder de Roma a lo largo de los siglos. Comenzado a construir por Adriano en 121, terminado por Antonio Pio y restaurado por Massenzio en 307, el templo decástilo corintio se asienta sobre una enorme plataforma que formaba parte de la Domus Aurea. Flanqueado por dos pórticos con propileo central, tenía una doble cella con ábsides para las estatuas de Roma y Venus.
Santa Francesca Romana. Piazza di Santa Francesca Romana, 4. La iglesia, que data del siglo IX aunque se am­plió en la segunda mitad del siguiente siglo, se llamaba Santa María Nova -para distinguirla de la cercana Santa María Antiqua, en el Foro Romano- en la época en la que la futura santa fundó allí las Oblatas de la congregación bene­dictina de Monte Oliveto (15 de agosto de 1425), que pocos años más tarde se recogieron en el monasterio de Tor de'Specchi. A su muerte, acaecida en 1440, Francesca Romana fue sepultada en la cripta de la iglesia, que Pablo V le dedicó tras canonizarla en 1608.
     Para visitar el edificio, hay que subir por el lado derecho de vía dei Fori Imperiali a lo largo de una callecita que enseguida lleva hasta un tramo de calzada romana y luego hasta la misma puerta de entrada. El aspecto de la fachada y el interior, con un notable techo artesonado, son fruto de intervenciones de la segunda mitad del siglo XVII. En el transepto derecho una reja protege los Sílices Apostólicos; se trata de unas piedras oscuras de basalto que la leyenda relaciona con el enfrentamiento entre Simón Magno y San Pedro. El mosaico de la Virgen con el Niño, en el ábside, y la tabla del mismo tema, en el altar, datan del siglo XII; en la sacristía (visita previa solicitud) se puede contemplar el icono de la Virgen Glycophilusa* (de la Dulzura), del siglo V (VV.AA. Guía total: Roma y el Vaticano. Anaya. Madrid, 2020).

Enlace a la Entrada anterior de Roma**:
3980. ROMA** (XIII), capital: 8 de septiembre de 2023.

jueves, 2 de noviembre de 2023

3897. REGINA TURDULORUM - Casas de Reina (I), Badajoz: 25 de febrero de 2023













REGINA TURDULORUM - Casas de Reina (I), provincia de Badajoz: 25 de febrero de 2023.
     A 9 km. de Llerena, por la EX-200, tienen interés arqueológico, cerca de Casas de Reina, las ruinas romanas de la antigua Regina Turdulorum, especialmente los restos de un teatro.
     A los pies del teatro se levanta un promontorio montañoso dominado por los restos de una alcazaba árabe, en cuyo interior se encuentra la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves, construida sobre una antigua basílica visigoda. Para llegar a este punto hay que atravesar la población serrana de Reina, y proseguir por una serpenteante caminito que culmina en este magnífico mirador a la Campiña Sur y Sierra Morena (Alfredo J. Ramos, y Santiago Llorente. Guía total: Extremadura. Anaya. Madrid, 2005.) 
     Los restos de la ciudad romana de Regina Turdulorum, encontrados cerca del municipio pacense de Casas de Reina, forman un conjunto muy interesante, en perfecto estado de conservación, en el que destacan el foro y un teatro del siglo I d.C.
     El teatro romano fue construido en época de los emperadores flavios, tenia capacidad para acoger a mil espectadores y estuvo en funcionamiento hasta el siglo IV d.C.
     La restauración que se ha llevado a cabo en el teatro te permite ver los elementos originales de este espacio, que fue uno de los más importantes de la Península. Además de servir como centro para realizar espectáculos típicamente relacionados con las representaciones teatrales, también se desempeñaron en él otras actividades.
     Por su parte, el foro romano de Regina conserva algunos cimientos de casas, edificios civiles, pórticos y algún que otro resto de pavimento o de vía romana que te transportan directamente a esta etapa de la historia. Gracias a diversas excavaciones también se ha recuperado un templum porticado con una pequeña sala dedicada al culto al emperador y a la casa imperial, junto al que habrían existido otros edificios, como el mercado y la basílica.
     Asimismo, destaca el elevado número de cloacas que han quedado al descubierto en las diferentes catas y que reflejan el impresionante sistema de alcantarillado de esta ciudad romana, que llegaría hasta la carretera regional que comunica Llerena con Fuente del Arco, donde también se han encontrado restos de algunas villas romanas (www.turismoextremadura.com).