Las primeras 450 entradas de este blog las puedes consultar en el enlace Burguillos Viajero.
Mostrando entradas con la etiqueta Hdad. Universitaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hdad. Universitaria. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de enero de 2021

3223. CÓRDOBA** (CII), capital: 20 de septiembre de 2019.












CÓRDOBA** (CII), capital de la provincia: 20 de septiembre de 2019.
   Mostramos imágenes de la Exposición "Por tu Cruz redimiste al Mundo", en el interior de la Mezquita-Catedral, en este caso del Santo Cristo de la Universidad, de la Hermandad Universitaria, de Córdoba.
   El Santo Cristo de la Universidad, es obra de Juan Manuel Miñarro, de 2010, en madera tallada y policromada al óleo y técnica mixta, de la Hermandad del Santo Cristo de la Universidad, Nuestra Señora de la Presentación y Santo Tomás de Aquino, establecida canónicamente en la Iglesia del Juramento de San Rafael, en Córdoba, efectuando su salida procesional en la tarde del Martes Santo.
   El paso procesional de respiraderos y candelabros, con diseño neorrenacentista de la dirrección artística de la hermandad, basándose en obras del arquitecto cordobés Hernán Ruiz el Joven, en madera de pino, roble y cedro barnizados, en 2011. Jesús crucificado. La portentosa talla supone una transcripción plástica de las heridas del hombre de la Sábana Santa, como se manifiesta en rasgos como la disposición de los clavos de las muñecas, en la colocación del pie izquierdo sobre el derecho con la fijación de un único clavo, o en el empleo de una corona de espinas en forma de casco. En la concepción de su cabeza se han tenido en cuenta los datos ofrecidos por el Santo Sudario de Oviedo, otra de las grandes reliquias de la Pasión de Cristo.
   No cabe duda de que el hombre, a lo largo de los siglos, ha recurrido al arte para manifestar y cultivar sus más íntimas convicciones religiosas. Al gusto por la belleza se suma una dimensión didáctica y evangelizadora, que supone la difusión didáctica y evangelizadora, que supone la difusión del ideario católico. Las manifestaciones plásticas adquieren así un profundo sentido devocional, especialmente perceptible en la imaginería sacra.
   "Por tu cruz redimiste al mundo" encierra la esencia de todos y cada uno de los sagrados titulares que forman parte del recorrido expositivo: el amor incondicional que brinda Cristo a sus hijos, y que muestra su expresión más fehaciente en el ciclo de la Pasión, el que hace posible que la humanidad se redima. El título de la exposición constituye además un recordatorio hacia la meditación del víacrucis, práctica devocional que nos permite acompañar a Jesús en su proceso pasionista. Esta evocación se hace extensiva a la figura del beato Álvaro de Córdoba, patrón de las cofradías cordobesas, al que correspondió el honor de introducir este rezo en Occidente.
   Las cuarenta y tres escenas procesionales que conforman el discurso narrativo de la exposición constituyen una manifestación plástica de la redención de Jesús y de su inquebrantable amor hacia nosotros. En este intenso recorrido que nos brinda la muestra, la imagen del Nazareno toma una destacada relevancia. No podemos olvidar que nuestra provincia, de norte a sur y de este a oeste, acoge a la iconografía del Señor camino del Gólgota como eje del fervor más popular.
   La exposición se estructura en dos grandes bloques temáticos, distribuidos en cuatro áreas diferenciadas. Por un lado, la primera de las secciones nos plantea un recorrido iconográfico bajo la denominación de "La Pasión según Córdoba". Mientras que el segundo núcleo, que recibe el título de "Toma tu Cruz y sígueme" se centra en la imagen del Nazareno, comprendida en sus más diversas variantes y en una amplia evolución estilística que abarca desde el Gótico tardío hasta la imaginería contemporánea. A estos recorridos se suma, como valor de calidad añadido, la interesante lectura ofrecida por una selección de obras plásticas de temática pasionista que son custodiadas en nuestra Catedral.
   La Diócesis de Córdoba, el Cabildo Catedral y la Agrupación de Hermandades y Cofradías aúnan esfuerzos para hacer realidad la exposición "Por tu cruz redimiste al mundo", una nueva manifestación viva del extenso patrimonio devocional y cultural que atesoran las hermandades de Córdoba y provincia.
   Esta iniciativa surge en el contexto conmemorativo del 75º aniversario de la fundación de la entidad cofrade y del 25º aniversario de la coronación de Nuestra Señora de la Fuensanta, patrona de la ciudad. Asimismo, evoca a la consagración de Córdoba al Sagrado Corazón de Jesús, acontecida hace 90 años.
   Con el patrocinio del Cabildo Catedral, el templo mayor diocesano vuelve a convertirse en un referente de la piedad popular. El espacio "alma mater" de Córdoba acoge, en una oportunidad única e histórica, esta excepcional catequesis plástica que revela la unión indisoluble entre arte y fe católica.
"La Pasión según Córdoba"
   "Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna" (Juan 3: 16).
   "Esta verdad sobre Dios se ha revelado a través de la cruz ¿No podía revelarse de otro mundo? Tal vez si. Sin embargo, Dios ha elegido la cruz. El Padre ha elegido la cruz para su Hijo, y el Hijo la ha cargado sobre sus hombros, la ha llevado hasta el monte Calvario y en ella ha ofrecido su vida. En la cruz está el sufrimiento, en la cruz está la salvación, en la cruz hay una lección de amor. La cruz es signo de un amor sin límites" (San Juan Pablo II).
   La historia de la Pasión de Cristo es la historia de la salvación de la humanidad. Una historia que narra un amor incondicional por el que la cruz pasa de ser un mero instrumento de martirio hasta convertirse en un símbolo de salvación. Un recorrido que es emprendido por el hombre desde el pecado, emplazado en aquel árbol del paraíso, hasta lograr la redención que ofrece la cruz arbórea.
   Este símbolo de la Pasión es motivación y destino de la Semana Santa de Córdoba, representada aquí a través de dieciocho escenas procesionales que abarcan desde el momento de la institución de la eucaristía hasta la lamentación de la Virgen sobe el cuerpo inerte de Cristo. Una catequesis plástica que, por encima de tendencias y estilos, nos expresa la piedad de un pueblo.
   En este camino que emprende Córdoba a través de la Pasión de Cristo, resulta imprescindible la aportación realizada por el beato dominico Álvaro de Córdoba (1360?-1430), con la introducción del rezo del víacrucis que desde Tierra Santa trae hasta Occidente. Este piadoso ejercicio de oración, que expresa el camino de la cruz, nos permite revivir los últimos días de la vida de Jesucristo y hacernos partícipes de las tribulaciones que padece en este proceso de redención. En ese punto aún reside la esencia de nuestra Semana Santa.

Enlace a la Entrada anterior de Córdoba**:
3222. CÓRDOBA** (CI), capital: 20 de septiembre de 2019.

domingo, 29 de marzo de 2020

2933. CÓRDOBA** (LXX), capital: 20 de enero de 2019.

401. CÓRDOBA, capital. La igl. del Cvto. de los Padres de Gracia.
402. CÓRDOBA, capital. Fachada de la antigua igl. de San Juan de Letrán.
403. CÓRDOBA, capital. La igl. de San Rafael, o del Juramento.
404. CÓRDOBA, capital. Fuente en la plaza que antecede a la igl. de San Rafael, o del Juramento.
405. CÓRDOBA, capital. Interior de la igl. de San Rafael, o del Juramento.
406. CÓRDOBA, capital. Baldaquino de San Rafael, en la igl. homónima.
407. CÓRDOBA, capital. Cúpula sobre el crucero de la igl. de San Rafael, o del Juramento.
408. CÓRDOBA, capital. El Sto. Xto. de la Universidad en su capilla de la igl. de San Rafael, o del Juramento.
409. CÓRDOBA, capital. Ntra. Sra. de la Presentación, de la Hdad. Universitaria, en su capilla de la igl. de San Rafael, o del Juramento.
410. CÓRDOBA, capital. Otra vista del interior de la igl. de San Rafael, o del Juramento.
411. CÓRDOBA, capital. La igl. de San Agustín.
412. CÓRDOBA, capital. Portada de la igl. de San Agustín.
413. CÓRDOBA, capital. Interior de la igl. de San Agustín.
414. CÓRDOBA, capital. Otra visión del interior de la igl. de San Agustín.
415. CÓRDOBA, capital. Uno de los retablos de la igl. de San Agustín.
416. CÓRDOBA, capital. Parte de las pinturas murales de la igl. de San Agustín.
417. CÓRDOBA, capital. El retablo de la Virgen de las Angustias, en el crucero de la igl. de San Agustín.
418. CÓRDOBA, capital. Ntra. Sra. de las Angustias, en su retablo de la igl. de San Agustín.
419. CÓRDOBA, capital. Otra imagen del interior de la igl. de San Agustín.
420. CÓRDOBA, capital. Otra perspectiva del interior de la igl. de San Agustín.
421. CÓRDOBA, capital. Capilla mayor y cúpula de la igl. de San Agustín.
CÓRDOBA** (LXX), capital de la provincia: 20 de enero de 2019.
Convento de los Padres de Gracia
   La calle María Auxiliadora, que arranca de la plaza de San Lorenzo por el costado derecho del espectador, lleva a la plaza del Corazón de María, tras dejar atrás, en su mitad, el colegio de los Salesianos, con su iglesia levantada a principios del siglo XX. Aunque se encontrara extramuros de la Medina, la Axerquía estuvo también amurallada. Restos de esta muralla se localizan a lo largo de la ronda del Marrubial, que parte del borde de esta plaza, hasta la avenida de las Ollerías. En el frontal de la plaza se encontraba la puerta de Plasencia y en las proximidades de ésta una ermita bajo la advocación de Nuestra Señora de Guía. Este fue el lugar que escogió el reformador San Juan Bautista de la Concepción para el establecimiento de un convento de la Orden de los Trinitarios, al que dio el nombre de la Virgen de la Ermita.
   Lo más atractivo del conjunto es la iglesia, cuya obra terminó en 1686, y de ésta, sobre todo, la fachada. Se trata de un bello ejemplo de fachada retablo, que por su estilo pertenece a la transición del manierismo al barroco y es única en la ciudad. Consta de tres cuerpos que marcan nítidamente las tres naves que el edificio tiene en su interior. El cuerpo central es el más alto y también el más rico. De arriba abajo se inicia con un gran frontón triangular, con los lados en forma de cornisa adornada con canes almohadillados y en la cúspide una imagen de la Virgen de Gracia. En la parte baja se abren tres puertas adinteladas sobre las que hay tres frontones curvos partidos a distinto nivel que dan paso a tres hornacinas en las que aparecen un Ángel presentando cautivos a la Santísima Trinidad, en el centro, y San Juan de Mata y San Félix de Valois, a los lados. Los cuerpos laterales son idénticos al central, aunque más pequeños, con respecto a los frontones, pero sólo presentan los huecos de dos ventanas el de la izquierda y dos ventanas simuladas el de la derecha, en la más baja de las cuales, hay un cuadro de azulejos esmaltados con la figura, muy venerada por los cordobeses, del Rescatado, cuya imagen se guarda en la iglesia. Al lado de estos dos cuerpos hay todavía dos alas con accesos a la zona conventual del conjunto. Ambas entradas, igualmente adinteladas, se decoran con un marco almohadillado, de estirpe renacentista, pero usado también en el manierismo. Al lado de la fachada y perpendicular a ella por el lado izquierdo, se eleva el campanario, una espadaña de dos cuerpos, el inferior con dos arcos para las campanas y el superior uno solo.
Iglesia de San Rafael
   La calle de los Frailes, la plaza de San Juan de Letrán, donde existió un pequeño templo del que hoy no queda más que la fachada, la calle Montero y la plaza de San Agustín constituyeron el territorio carnavalesco por excelencia de Córdoba. Aquí ha habido máscaras siempre, incluso durante la larga noche de la Dictadura en que estuvieron prohibidas y aquí, cuando llega febrero, vuelven a fluir en jolgoriosas riadas desde que la ciudad y con ella el país recobraron la libertad. Siguiendo estas calles desde el convento de los Padres de Gracia, se alcanza el compás de San Agustín. En un rinconcillo, a la izquierda, se abre la plazoleta del Pozanco, a la que sigue la calle, o más bien callejuela, Custodio, por la que se alcanza la plaza de Arias, en la que se encuentra el templo que la ciudad dedicó a su Custodio, San Rafael. Son todas estas, de nuevo, calles y callejuelas laberínticas, de hondo sabor popular, con abundantes patios llenos de flores, y rincones -el Pozanco es uno de ellos- en los que, en mayo, se montan cruces preciosas. 
   La iglesia de San Rafael, también conocida como del Juramento, por el que el Arcángel le hizo al padre Roelas, se alza precisamente sobre el solar de la casa que fue de este venerable sacerdote. El culto al Arcángel como protector de la ciudad se remonta a la Edad Media, pero no fue autorizado por el Papa hasta 1651. Entonces se constituyó una hermandad y se construyó una iglesia que, muy pronto, resultó pequeña para albergar la afluencia de fieles, por lo que se derribó y, en su sitio, se levantó el templo actual. Este responde al proyecto de Vicente López Cordera y su construcción finalizó en 1806. Se trata de un edificio academicista, esto es, formal, circunstancia que se constata ya en su fachada y que lo hace distinto a la generalidad de los templos de Córdoba. Tiene dos torres idénticas situadas a los extremos de dos cuerpos rectangulares, uno sobre otro, separados por prominentes cornisas. Ambos cuerpos presentan tres huecos cada uno, adintelados, separados por pilastras y coronados por frontones triangulares, salvo el centro del bajo que es la puerta de acceso principal. Un tercer cuerpo, más estrecho, separado de las torres por sendas balaustradas y coronado igualmente por un frontón triangular, remata el conjunto. Sobre los vértices de este último frontón aparecen las imágenes de San Rafael, y San Acisclo y Santa Victoria
   Interiormente, la iglesia se estructura en una cabecera circular cubierta con cúpula de tambor con vidrieras, rodeada por un deambulatorio al que se abre mediante arcos de medio punto. Este mismo tipo de arcos sobre gruesos pilares de base cuadrada separan las tres naves que, hacia los pies, parten de la cabecera. La nave central ofrece una hermosa cornisa soportada por canecillos, que corre igualmente por la cabecera. Sobre ella se alza una bóveda de lunetos en los que se abren luminosas vidrieras. En el altar mayor de la cabecera, en un templete sostenido por columnas corintias, aparece la imagen de San Rafael que talló el cordobés Alonso Gómez de Sandoval en 1735 y que, con sus coturnos de plata, el báculo de peregrino y la corona solar, se ha hecho clásica.
Iglesia de San Agustín
   La calle de Jesús Nazareno lleva, hacia el norte, al compás de San Agustín que muere en la plaza del mismo nombre. En el centro de la plaza hay un busto de Ramón Medina, el popular músico que tuvo aquí al lado su peña El Limón. Aquí se encuentra también la iglesia de San Agustín, templo que formó parte del desaparecido convento de los frailes agustinos. Estos frailes llegaron a Córdoba con el conquistador Fernando III, quien los instaló en el Campo de la Verdad. Poco después, en 1313, lo s frailes consiguieron trasladarse al alcázar de los Reyes Cristianos, hasta que en el año 1328 se establecieron definitivamente en este lugar. Aquí vivieron pacíficamente casi seiscientos años, hasta que en 1808 los franceses ocuparon el convento y acabaron incendiándolo. Poco después, los agustinos fueron exclaustrados, siguiendo las leyes emanadas del gobierno central de la nación y el convento permaneció deshabitado hasta principios del siglo XX en que pasó a manos de los dominicos.
   La iglesia ha padecido también los avatares de la historia junto a los estragos del tiempo. Ha permanecido mucho tiempo cerrada, hasta que se ha finalizado recientemente su restauración integral. Su construcción data de la primera mitad del siglo XIV. Con posterioridad sufrió muchas reformas, la principal de las cuales se llevó a cabo a comienzos del siglo XVII, en que se adaptó el edificio a los gustos del barroco, en este caso, con especial refinamiento y suntuosidad, como lo demuestran entre otras cosas las muy hermosas pinturas que decoran la bóveda de la nave central, obra del pintor Juan Luis Zambrano (1598-1639). El campanario es una maciza espadaña y la portada, un hueco adintelado enmarcado por una moldura en arco y cuatro columnas jónicas sobre altos basamentos. Por encima de éstas hay un entablamentos y una hornacina con la imagen de San Agustín.
   En el interior de la Iglesia de San Agustín se erige varios altares dedicados a figuras muy populares en Córdoba. Entre ellas, Jesús Nazareno, San José o Santo Tomás de Villanueva. De este último, aún se conserva su imagen, pieza del siglo XVII de gran belleza. Pero si una figura suscita una fervorosa devoción entre los cordobeses, es sin lugar a dudas la de la Virgen de las Angustias. Una cuidada obra del artista Juan de Mesa, realizada entre los años 1626 y 1627.
Textos de:
ARJONA, Rafael. Guía total: Andalucía. Anaya Touring. Madrid, 2005.
ARJONA, Rafael. Guía Total: Córdoba. Anaya Touring. Madrid, 2009.
VILLAR MOVELLÁN, Alberto; DABRIO GONZÁLEZ, María Teresa y RAYA RAYA, María Ángeles. Guía artística de Córdoba y su provincia. Ayuntamiento de Córdoba y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2006.

Enlace a la Entrada anterior de Córdoba**:
2932. CÓRDOBA** (LXIX), capital: 20 de enero de 2019.