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jueves, 7 de abril de 2016

1481. SEVILLA** (CCCLXXV), capital: 17 de diciembre de 2012.

2343. SEVILLA, capital. Presbiterio de la basílica de la Macarena.

2344. SEVILLA, capital. Altar de Besamanos de Mª Stma. de la Esperanza.

2345. SEVILLA, capital. Ntro. Padre Jesús de la Sentencia en su retablo.

2346. SEVILLA, capital. Retablo de Ntra. Sra. del Rosario.

SEVILLA** (CCCLXXV), capital de la provincia y de la comunidad: 17 de diciembre de 2012.
   Se muestran imágenes del Besamanos a la virgen de la Macarena. Es ésta una corporación fundada en 1595 y con residencia canónica en la Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, obra de Felipe de Morales en 1654, mientras que María Santísima de la Esperanza, es una obra anónima del siglo XVII.

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miércoles, 6 de abril de 2016

1480. SEVILLA** (CCCLXXIV), capital: 16 de diciembre de 2016.

2340. SEVILLA, capital. Ntra. Sra. de la Esperanza.

2341. SEVILLA, capital. Perfil de Ntra. Sra. de la Esperanza.

2342. SEVILLA, capital. El otro perfil de Ntra. Sra. de la Esperanza.

SEVILLA** (CCCLXXIV), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de diciembre de 2012.
   Mostramos  imágenes  del Besamanos a Nuestra Señora de la Esperanza de  la  Hermandad de la Trinidad, en su capilla de su sede canónica, la  Basílica  de María Auxiliadora. Es ésta una corporación fundada en 1507, siendo sus imágenes titulares el Sagrado Decreto  de  la  Santísima Trinidad  (Dios-Hijo  obra de Emilio Pizarro en 1913, Dios-Padre atribuida al círculo de Juan  de  Mesa  en el primer cuarto del siglo XVII, y la de Dios-Espíritu Santo obra de Juan Mayorga en 1995), el Santísimo  Cristo de las Cinco Llagas obra de Luis Álvarez Duarte en 2002, acompañado por María Santísima de la  Concepción, de Antonio  Bidón  en  1958  y  San  Juan Evangelista de autoría anónima, y finalmente Nuestra Señora de la Esperanza, obra de Juan de Astorga en 1820.

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martes, 5 de abril de 2016

1479. SEVILLA** (CCCLXXIII), capital: 16 de diciembre de 2012.

2336. SEVILLA, capital. Altar de Besamanos de Mª Stma. de Guadalupe en la cap. de Ntra. Sra. del Rosario.

2337. SEVILLA, capital. Perfil de Mª Stma. de Guadalupe.

2338. SEVILLA, capital. Ntra. Madre y Sra. del Mayor Dolor en su retablo de la cap. de Ntra. Sra. del Rosario.

2339. SEVILLA, capital. Ntra. Sra. del Rosario en su retablo de la cap. homónima.

SEVILLA ** (CCCLXXIII), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de diciembre de 2012.
   Mostramos  imágenes  del Besamanos a la Virgen de Guadalupe de la Hermandad de Las Aguas en la su sede canónica, la capilla de Nuestra Señora del Rosario de la calle Dos de Mayo. Es ésta una corporación fundada en 1750 y que hace estación de penitencia en la tarde noche del Lunes Santo, siendo sus imágenes titulares el Santísimo  Cristo de las Aguas, obra de Antonio  Illanes en 1930, Nuestra  Madre y Señora del Mayor Dolor, obra  de  José  Romero Murillo en 1944 basada en la anterior de José Montes de Oca, y María Santísima de Guadalupe, obra de Luis Álvarez Duarte en 1966.

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lunes, 4 de abril de 2016

1478. SEVILLA** (CCCLXXII), capital: 16 de diciembre de 2012.

2328. SEVILLA, capital. Plaza de la Virgen de los Reyes.

2329. SEVILLA, capital. Fuente de la plaza de la Virgen de los Reyes.

2330. SEVILLA, capital. Monumento a Juan Pablo II en la plaza de la Virgen de los Reyes.

2331. SEVILLA, capital. Plaza del Triunfo.

2332. SEVILLA, capital. La catedral desde la plaza del Triunfo.

2333. SEVILLA, capital. Monumento a la Inmaculada en la plaza del Triunfo.

2334. SEVILLA, capital. Monumento de la plaza del Triunfo.

2335. SEVILLA, capital. Detalle del monumento en la plaza del Triunfo.

SEVILLA** (CCCLXXII), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de diciembre de 2012.
   La plaza de la Virgen de los Reyes, junto con su anexa, la del Triunfo, constituyen amplios espacios abiertos a la luz que forman parte, junto con las edificaciones, del que el emperador Carlos I llamó "el mejor cahíz de tierra del mundo", ocupado por la catedral, la entonces todavía casa lonja, el Arzobispado y el alcázar. Bordeada de naranjos y con amables bancos de hierro, la de la Virgen de los Reyes tiene en el centro una fuente neobarroca labrada a principios del siglo XX por Rafael Lafita. También encontramos en la misma plaza el monumento a Juan Pablo II, obra de Juan Manuel Miñarro en 2006, aunque inaugurado en 2012. La plaza del Triunfo aparece presidida por un gran monumento a la Inmaculada, en cuya base figuran Juan de Pineda, Bernardo del Toro, Vázquez de Leca y Miguel Cid, famoso coplero ultradefensor del dogma de la Pura y Limpia Concepción antes de que este fuese declarado en 1854. El monumento es obra del escultor marchenero Lorenzo Collaut Valera y se inauguró en 1917. La plaza, sin embargo, no recibe su nombre de este triunfo, sino de otro que se yergue enfrente, ante la fachada posterior de la antigua casa lonja, más pequeño que el anterior, pero no menos coqueto ni menos importante, ya que se erigió en agradecimiento de que en el violento terremoto de 1755 sólo se produjeron seis víctimas mortales.
   En la plaza de la Virgen de los Reyes estuvo el famoso corral de los Olmos, lugar en el que se representaba teatro y que Cervantes cita en El Rufián dichoso.

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1477. SEVILLA** (CCCLXXI), capital: 16 de diciembre de 2012.

domingo, 3 de abril de 2016

1477. SEVILLA** (CCCLXXI), capital: 16 de diciembre de 2012.

2316. SEVILLA, capital. En el vestíbulo del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2317. SEVILLA, capital. Patio de las Doncellas del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2318. SEVILLA, capital. Otra perspectiva del Patio de las Doncellas del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2319. SEVILLA, capital. Parterre del Patio de las Doncellas del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2320. SEVILLA, capital. Detalle de las arquerías del Patio de las Doncellas del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2321. SEVILLA, capital. En la alcoba Real del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2322. SEVILLA, capital. Patio de las Muñecas del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2323. SEVILLA, capital. Cuarto del Príncipe del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2324. SEVILLA, capital. Techo de la sala de Isabel la Católica del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2325. SEVILLA, capital. Sala de la Media Caña del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2326. SEVILLA, capital. Salón de Embajadores del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

2327. SEVILLA, capital. Salón del techo de Carlos V del palacio del Rey Don Pedro de los Reales Alcázares.

SEVILLA** (CCCLXXI), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de diciembre de 2012.
   Palacio del Rey Don Pedro. En el muro frontal del patio de la Montería aparece la fachada de esta suntuosa construcción, considerada como la primera gran obra civil de Sevilla, en la que se conjugan a la perfección los estilos islámicos con elementos constructivos de tradición cristiana. Encargado por Pedro I, las obras duraron sólo dos años, de 1364 a 1366. Al otro lado de la puerta se entra en el llamado vestíbulo, cuya planta en ele señala el gusto agareno por la privacidad, al impedir de esta forma la vista del interior desde el acceso. Más bien lóbrego, sobre todo conforme por él se avanza, y dividido en tres espacios por arcos peraltados, con sus enjutas o albanegas tapizadas de yeserías, las cuatro columnas de la primera zona muestran capiteles visigóticos, quizás de la antigua basílica de San Vicente.
   Dejando atrás unas magníficas puertas de madera, cuyas lacerías denotan la presencia de artistas mudéjares toledanos, se entra en el maravilloso patio de las Doncellas, el principal del palacio, en torno al cual se realizaban las actividades de la corte. Las distintas restauraciones han alterado en parte la traza original, pero en nada han disminuido sus extraordinarios encanto y esplendor. Se trata de un gran claustro rectangular de 21 por 15 m, con arquerías polilobuladas, de influencia califal cordobesa, que apean en parejas de columnas de mármol, con bellísima decoración de sebka calada en las enjutas. Los muros llevan zócalos de azulejos datables en el momento de la construcción del edificio. Una alberca recorre de arco a arco el centro del patio por su longitud mayor, rodeada de un andén que permite caminar por su borde. Excavaciones culminadas en el año 2004 han sacado a la luz dos parterres rehundidos a un lado y a otro de esta alberca, cercados por muros de ladrillo visto colocados a soga y adornados con una sucesión de arquillos enlazados y ciegos, descubrimiento que se considera de una importancia excepcional.
   La visita prosigue por la alcoba Real, también conocida como dormitorio de los Reyes Moros, compuesta de dos estancias que tienen su entrada en la galería derecha del patio, conforme se viene desde la entrada, y que muestran un esplendoroso zócalo de azulejos, así como bóveda ojival  arquerías polilobuladas que sirven para separar una de la otra. Del dormitorio se pasa a la sala de los Pasos Perdidos, cuyos artesonados pertenecen a la época de los Reyes Católicos, y de ésta al pequeño patio de las Muñecas, en torno al cual se distribuyen las dependencias más íntimas del palacio. Las hermosas arquerías peraltadas y angreladas descansan sobre columnas de mármol con capiteles califales, traídos de Córdoba por Al-Mutamid. Son preciosoas las labores de ataurique y de sebka que cubren las enjutas.
   A la derecha del patio está el cuarto del Príncipe, nombre que recibe por estimarse que en él vino al mundo el príncipe don Juan, hijo de los Reyes Católicos. Se compone de tres espacios, uno central y dos más pequeños, a modo de alcobas, en los laterales. Son especialmente llamativos los artesonados de las tres piezas, especialmente el de la izquierda, a base de casetones dorados con rica decoración geométrica  de piñas. Contigua a este aposento, se encuentra la sala del techo de Isabel la Católica, con acceso desde el patio de las Muñecas, una estancia bellísima, conocida con este nombre por el precioso artesonado a base de taracea que la adorna, de la época de los Reyes Católicos. De esta pieza se pasa a la sala de la Media Caña, más conocida, quizás, con el apelativo de salón del techo de Felipe II, precisamente por la techumbre que la cubre. Es el mayor salón del palacio. Se asoma al jardín del Príncipe a través de una cancela flanqueada por sendas ventanas con ajimez.
   En el muro fronterizo se encuentra el famoso arco de los Pavones, conjunto de tres arcos de herradura, sobre el que se alza uno ciego que cubre todo el muro, en cuyo interior se abren tres ventanas con delicadas celosías de yeso, el mismo yeso polícromo con el que se adornan los paramentos. Este arco da paso al fastuoso salón de Embajadores, en el que algunos aseguran que el rey don Pedro mató a su hermano don Fadrique. Desde luego, era el salón del rey. Se trata de una estancia de planta cuadrada, con cubierta a cuatro aguas, que en la arquitectura musulmana se denomina kubba y que, en este caso, se inspira de forma inmediata en la kubba de la Madinat al-Zahra cordobesa. El salón resulta impresionante. Está en primer lugar la enorme cúpula de media naranja que lo cubre. Aunque no es la original, pues data de la época de Juan II, hacia 1427, en nada desmerece de aquélla, por lo que se sabe. Lleva una delicadísima labor de encaje a base de lazos calados y policromados, así como un tambor con castillos y leones, y se apoya en maravillosas trompas de mocárabes dorados. Debajo figura un friso con inscripciones cúficas y una serie de espacios con treinta y dos bustos de damas castellanas. Siempre hacia abajo, rodean a continuación los cuatro paramentos un conjunto de hornacinas interrumpidas por un balcón en cada uno de los lados, con balaustrada de forja, trabajo que realizó el herrero Francisco López en 1592. En cada una de las hornacinas figuran los retratos de los reyes españoles, desde el godo Recesvinto hasta Felipe III. Los muros se cubren con estucados en la parte superior y con bellísimos zócalos de azulejos en la inferior. A un lado y a otro del salón hay otras dos estancias a las que se pasa a través de sendas arcadas triples de arcos de herradura sobre columnas de mármol con capitel califal, en todo semejantes a las del salón Rico de Madinat al-Zahra.
   Vienen ahora una serie de habitaciones denominadas de los Infantes, cuyas puertas y ventanas dan al jardín de las Galeras. De estas alcobas se pasa al salón del techo de Carlos V, nombre que se debe igualmente a su artesonado, magnífico ejemplar renacentista que se compone de casetones octogonales y romboides enmarcados por preciosas molduras finamente talladas, apareciendo en la zona central una serie de altorrelieves con las figuras del emperador Carlos V y de la emperatriz Isabel, rodeados de guerreros y de damas de diverso pelaje.

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sábado, 2 de abril de 2016

1476. SEVILLA** (CCCLXX), capital: 16 de diciembre de 2012.

2304. SEVILLA, capital. Muralla del Real Alcázar.

2305. SEVILLA, capital. Puerta del León, acceso al Real Alcázar.

2306. SEVILLA, capital. Patio del León del Real Alcázar.

2307. SEVILLA, capital. SEVILLA, capital. Sala de la Justicia del Real Alcázar.

2308. SEVILLA, capital. Cúpula de la Sala de la Justicia del Real Alcázar.

2309. SEVILLA, capital. Patio del Yeso del Real Alcázar.

2310. SEVILLA, capital. Otra perspectiva del Patio del Yeso.

2311. SEVILLA, capital. Fachada del palacio del Rey Don Pedro en el patio de la Montería del Real Alcázar.

2312. SEVILLA, capital. Detalle de la fachada del palacio del Rey Don Pedro en el patio de la Montería del Real Alcázar.

2313. SEVILLA, capital. En el patio de la Montería, en el acceso al cuarto del Almirante, en el Real Alcázar.

2314. SEVILLA, capital. Sala del Almirante, en el Real Alcázar.

2315. SEVILLA, capital. Capilla del cuarto del Almirante en el Real Alcázar.

SEVILLA** (CCCLXX), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de diciembre de 2012.
Alcázar**
   Frente a la fachada derecha del Archivo de Indias, en la esquina de la calle Santo Tomás con la avenida de la Constitución, ha sido abierta al público la llamada torre de Abd-el-Aziz, que formaba parte del sistema defensivo que iba desde el alcázar a la torre del Oro. En la otra esquina de la calle, dando cara a la plaza del Triunfo, muestra su vieja estampa medieval de la puerta del León, acceso por el que se inicia actualmente la visita al alcázar. Es este amplio conjunto de edificaciones, con sus correspondientes y famosísimos jardines, uno más de los grandes emblemas de Sevilla. Construcción tan mestiza como la Giralda, de origen musulmán, trabajada y ampliada por los cristianos, sigue siendo en la actualidad, como lo fue desde el mismo Fernando III, residencia oficial de los monarcas españoles cuando se encuentran en la ciudad.
Mirando al pasado
   Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987, el espacio del alcázar estuvo más o menos ocupado desde la época romana. En su suelo construyeron los cristianos una basílica dedicada a San Vicente en el siglo IV. Sin embargo, las primeras piedras del alcázar se pusieron en tiempos del emir cordobés Abd al-Rahmán II, quien, tras vencer a los normandos que habían saqueado Sevilla en 844, ordenó construir la Dar al-Imara o casa del Gobernador sobre los restos de la citada basílica de San Vicente, aunque la construcción no concluyó hasta el 914, siendo ya califa Abd al-Rahmán III. De esta primera obra queda el actual patio de Banderas, que sería su plaza de armas, y el trozo de muralla que da a la plaza del Triunfo. Ahora bien, los que llevaron a cabo un primer engrandecimiento de la construcción fueron los reyes de taifas abbadíes Al-Mutadid y su hijo Al-Mutamid, ya en el siglo XI. Al-Mutadid construyó el conocido como Al-Muwarak o alcázar de la Bendición, que Al-Mutamid convertiría en el gran palacio de la Poesía, a la que era tan aficionado. Los almohades, en el siglo XII, reorganizaron los espacios hasta cambiar por completo la faz del conjunto. A partir de Fernando III, los sucesivos monarcas castellanos practicaron diversas obras de acondicionamiento para adaptar las construcciones a sus necesidades. Alfonso XI, en el siglo XIV, iniciaría el bellísimo estilo mudéjar sevillano en la llamada sala de la Justicia, estilo que su hijo Pedro I desarrollará y afianzará en nuevas y aún más grandes y bellas dependencias. Tras nuevas reformas que introdujeron el estilo renacentista, las únicas obras realizadas han tenido como fin la conservación de lo existente, aunque todavía hoy se siguen practicando trabajos arqueológicos para profundizar en el conocimiento del conjunto.
   Muchos son los acontecimientos históricos de los que el alcázar ha sido testigo. Al-Mutadid estranguló a su hijo Ismail con sus propias manos para sofocar su rebelión. Se sabe que Al-Mutamid recibió en sus salones al Cid Campeador, quien venía a traerle los tributos a los que se había comprometido Alfonso VI. Poco después se vio obligado a matar a su íntimo y conocido amigo Ben Amar. Aparte de las construcciones por él realizadas, Pedro I vivió aquí muchos de sus mejores y también de sus peores momentos. Aquí mató a su hermano don Fadrique. Y aquí gozó de sus amores con doña María de Padilla. Medo musulmán por sus aficiones -su vestimenta era habitualmente la de los muslimes-, es el rey castellano que más tiempo vivió en el alcázar y el más ligado a él. Luego, la reina Isabel la Caólica parió en sus estancias al malhadado príncipe don Juan, muerto también prematuramente. Uno de los mayores fastos que sus muros han visto fue la boda del emperador Carlos I con Isabel de Portugal. En tiempos de Felipe IV, siendo alcaide perpétuo del alcázar el conde-Duque de Olivares, se construyó el Corral de la Montería en el hoy llamado patio del León, el mejor teatro de su tiempo, que desgraciadamente desapareció en el incendio que se produjo el 3 de mayo de 1691, y que a punto estuvo de afectar al resto de las edificaciones. Buscando un alivio en sus depresiones que, en realidad, eran verdaderos episodios de locura, Felipe V mantuvo la corte en Sevilla durante cinco años, a partir de febrero de 1729, viviendo con toda su familia en el alcázar, donde nació la infanta María Antonia Fernanda. Célebres fueron las tertulias del ilustrado Olavide, quien fijó aquí su residencia mientras fue asistente de la ciudad, allá por 1767, tertulias que serían piedra de escándalo para la gran Sevilla conservadora y reaccionaria, no por la identidad de los comparecientes -Jovellanos, Lista, Bruna, Reinoso, etc-, ni por los temas que en ellas se trataban, sino porque Olavide tenía colgado en uno de los muros del salón nada menos que ¡un retrato de Voltaire!
   El patio del León. Es el primero que aparece. Convertido en jardín después de la guerra civil, se corresponde con el mexuar o espacio abierto entre la calle y la zona íntima de la vivienda. Al fondo del jardín, a la izquierda, se encuentran la sala de la Justicia construida por Alfonso XI y, junto a ella, el patio del Yeso, obra realizada por los almohades. De pequeño tamaño, la sala de la Justicia muestra una preciosa cubierta de artesa ochavada en cuyo friso aparecen repetidamente el escudo de Castilla y León, mientras los paramentos muestran finas labores de atauriques. El patio es rectangular, con un estanque en medio y galerías de arcos apuntados y angrelados con las albanegas caladas, en una labor que parece de encaje.
   El pario de la Montería. Un gran muro perteneciente a la muralla musulmana separa el anterior de este patio de grandes dimensiones, al que se entra a través de tres poderosos arcos que, en su tiempo, tuvieron puertas custodiadas por una guardia. Alrededor de este patio, hoy pavimentado, se alzan algunas de las principales dependencias de la construcción palatina. Pero lo que más llama la atención es la formidable fachada del palacio del Rey Don Pedro o palacio Mudéjar, de una belleza irreproducible, con sus exquisitas labores de sebka, sus delicadas arquerías, sus ventanas ajimezadas y el aire ensoñador y misterioso de palacio oriental.
   El cuarto del Almirante. Situado a la derecha del patio de la Montería, tiene la puerta en una galería con arcos de ladrillo sobre finas columnas de mármol. A través de ella se entra en una amplia sala rectangular conocida como sala del Almirante que, junto a un artesonado del siglo XVI, muestra en los muros un conjunto de grandes lienzos propiedad del Ayuntamiento, en los que se representan figuras de la realeza española. En este Cuarto del Almirante, estuvo con anterioridad la Casa de Contratación fundada por Isabel la Católica en 1503, desde la que se llevaban los negocios relacionados con el Nuevo Mundo. De ella queda la sala de audiencia y capilla, anexa a la sala de audiencias y capilla, anexa a la sala del Almirante. Es una estancia cuadrangular cubierta por un opulento artesonado con ornamentación geométrica dorada, realizado en el siglo XVI, con un altar en uno de sus laterales que muestra el retablo de la Virgen de los Navegantes, pintura de gran belleza ejecutada por Alejo Fernández, igualmente en el siglo XVI.

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viernes, 1 de abril de 2016

1475. SEVILLA** (CCCLXIX), capital: 16 de diciembre de 2012.

2302. SEVILLA, capital. El misterio de la Sgda. Cena en la cap. sacramental de la igl. de los Terceros.

2303. SEVILLA, capital. Retablo mayor y cúpula de la igl. de los Terceros.

SEVILLA** (CCCLXIX), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de diciembre de 2012.
   Mostramos imágenes del interior de la iglesia de Nuestra Señora de Consolación, conocida también por Los Terceros, sede canónica de la Hermandad de La Cena, corporación fundada en 1580. Sus imágenes titulares son el Señor de la Sagrada Cena, obra de Sebastián Santos en 1955, el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, obra anónima del siglo XVI, mientras que Nuestra Señora del Subterráneo es una obra anónima del siglo XVII que algunos atribuyen a Juan de Astorga y otros a Juan de Mena.

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