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lunes, 11 de marzo de 2019

2549. SEVILLA** (CMLV), capital: 18 de febrero de 2018.

6837. SEVILLA, capital. La cúpula de la igl. de San Luis de los Franceses desde el patio interior.
6838. SEVILLA, capital. El retablo mayor de la igl. de San Luis de los Franceses.
6839. SEVILLA, capital. Cúpula de la igl. de San Luis de los Franceses.
6840. SEVILLA, capital. Retablo de San Estanislao de Kostka de la igl. de San Luis de los Franceses.
6841. SEVILLA, capital. Retablo de San Francisco de Borja de la igl. de San Luis de los Franceses.
6842. SEVILLA, capital. Retablo de uno de los machones de la igl. de San Luis de los Franceses.
6843. SEVILLA, capital. Tribuna del coro de la igl. de San Luis de los Franceses.
6844. SEVILLA, capital. Bajo la cúpula de la igl. de San Luis de los Franceses.
6845. SEVILLA, capital. En la cripta de la igl. de San Luis de los Franceses.
6846. SEVILLA, capital. Lateral de la cripta de la igl. de San Luis de los Franceses.
6847. SEVILLA, capital. Acceso a la Cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6848. SEVILLA, capital. Interior de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6849. SEVILLA, capital. El retablo mayor de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6850. SEVILLA, capital. Detalle del retablo mayor de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6851. SEVILLA, capital. Cúpula elíptica de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6852. SEVILLA, capital. Otro detalle del retablo mayor de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6853. SEVILLA, capital. Retablo de reliquias de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6854. SEVILLA, capital. Vista de la bóveda de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses, desde el retablo mayor.
6855. SEVILLA, capital. Muro de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
6856. SEVILLA, capital. Bóveda de la cap. Doméstica de la igl. de San Luis de los Franceses.
SEVILLA** (CMLV), capital de la provincia y de la comunidad: 18 de febrero de 2018.
Iglesia de San Luis de los Franceses*
Antiguo noviciado jesuita, hoy desacralizado
calle San Luis.
    "Del orbe la octava maravilla". Con estas palabras fue definida la iglesia de la antigua calle Real de San Luis tras su consagración y dedicación al santo francés en 1731. En aquel momento supuso el asentamiento definitivo de los jesuitas en Sevilla, instalados en la ciudad desde 1554 y cuya Casa Profesa (actual iglesia de la Anunciación y Facultad de Bellas Artes) se había iniciado en 1556. El origen del noviciado de los jesuitas estuvo en la donación de unas casas, por parte de Doña Lucía de Medina, que pasaron a la Compañía de Jesús en el siglo XVII. Este edificio llegó a nuestros días muy transformado por las reformas del siglo XVIII.
   El noviciado estuvo en uso hasta 1767, año en que los jesuitas fueron expulsados de España por Carlos III. Después se usó como seminario clerical; a partir de 1784 fue usado por los padres franciscanos del Convento de San Diego. Este uso se mantuvo hasta 1810 cuando, con la invasión francesa, se convirtió en residencia para sacerdotes ancianos. A partir de 1812, volvió a ser usado por los franciscanos, hasta que, en 1817, regresan los jesuitas. En 1835, vuelven a ser expulsados los jesuitas y en 1837 se convierte en Hospicio Provincial. En el siglo XX, a partir de 1931, pasó a ser usado como Residencia - Escuela para los acogidos por la beneficencia.
   La iglesia de San Luis es uno de los ejemplos más sobresalientes del arte barroco sevillano, suponiendo la incorporación de las formas espaciales y compositivas propias de la arquitectura romana. Su realización debe mucho a la presencia de la Corte de Felipe V en Sevilla (1729-1733), en el periodo conocido como lustro real. Una muestra de su carácter de propaganda barroca: la ceremonia de su dedicación, con procesión incluida de Arzobispo y personalidades de la nobleza, comenzó a las siete de la mañana y no concluyó hasta el mediodía, siendo incluso publicado el sermón que se proclamó en honor de San Luis Rey de Francia.
   El edificio presenta planta central, con forma de cruz griega inscrita en un rectángulo. El templo está precedido de un atrio que sirve de sotocoro, alojándose la sacristía y otras dependencias en la cabecera, tras el altar mayor. Los brazos de la cruz terminan en forma de exedra y en el centro del crucero se eleva una potente cúpula sobre tambor circular. Una tribuna con  arcos de medio punto apoyados en columnas constituye el coro, apareciendo otra serie de balcones cerrados con celosías sobre los machones que soportan la cúpula. A estos se adosan columnas salomónicas con capiteles compuestos y dados de entablamento, determinando una línea ascendente helicoidal. Acertados motivos decorativos y pinturas murales confieren al conjunto un aspecto de teatralidad barroca, llegándose a la total unidad entre arquitectura, escultura y pintura.
   La fachada exterior consta de dos cuerpos divididos  en cinco módulos, de los cuales el central está potenciado por medio de las columnas que enmarcan el vano y por la mayor abundancia de decoración. Los paramentos están realizados en ladrillo avitolado, mientras los soportes y elementos sustentantes se ejecutan en piedra, siguiendo la bicromía tan característica del barroco sevillano. Un frontón trilobulado, rematado por las figuras de los tres arcángeles (Miguel, Rafael y Gabriel), corona el módulo central. En los extremos de la fachada se elevan dos torres de sección octogonal en las que se sitúan las figuras de los Evangelistas.
   La construcción se inició en 1699 y se atribuye a Leonardo de Figueroa, el gran creador de la arquitectura barroca sevillana, aunque se considera que la planta vino impuesta por la Compañía de Jesús. En las obras intervinieron asimismo Antonio Matías de Figueroa y Diego Antonio Díaz. El templo los inauguró el arzobispo Luis de Salcedo y Azcona en 1731.
   En el interior de la iglesia destacan por igual el conjunto de retablos, las pinturas que recubren los muros laterales y la cúpula. Las correspondientes a esta última zona están atribuidas a Lucas Valdés, representando temas eucarísticos y fingidas arquitecturas que contribuyen a dilatar el espacio del recinto. Antes de llegar a la cúpula pintada se nos muestra una variada muestra escultórica. Delectando docere. Enseñar deleitando. Un catecismo ilustrado para los futuros jesuitas. Esta concepción didáctica de la decoración motiva la aparición en el tambor de la cúpula de representaciones en barro policromado de fundadores de las principales órdenes religiosas: San Benito, Santo Domingo de Guzmán, el Profeta Elías, San Pedro Nolasco, San Francisco de Paula, San Juan de Mata, San Francisco de Asís y San Agustín. Por encima de estas figuras aparecen unas representaciones simbólicas de las virtudes que debían tener los novicios si se querían convertir en buenos religiosos: Caridad de Dios, Pobreza, Obediencia, Mortificación, Humildad, Oración, Castidad y Caridad al Prójimo. Todas estas esculturas salieron del taller de Pedro Duque Cornejo.
   El retablo mayor es un compendio de elementos barrocos, en el que no existe ningún criterio de ordenación. Esculturas, pinturas, elementos arquitectónicos, reliquias ... constituyen un abigarrado conjunto rematado con un gran dosel con corona real, coronamiento habitual en los retablos sevillanos del siglo XVIII que incide en su carácter teatral. Recopila cuadros y esculturas de diversa procedencia como el propio lienzo de San Luis o un lienzo de la Virgen con el Niño de influencia italiana. El diseño del retablo se debe al escultor Pedro Duque Cornejo y se fecha en 1730. Como pieza central de la iglesia llegó a sufrir numerosas críticas en el periodo neoclásico cuando fue definido como obra de "mal gusto y lleno de espejitos y laminitas".
   En los brazos laterales de la cruz se sitúan los retablos dedicados a San Francisco de Borja y San Estanislao de Kostka, obras asimismo realizadas por Pedro Duque Cornejo en 1730. El primero muestra al antiguo menino de la Corte de Carlos V en el acto de contemplar la calavera de Isabel de Portugal, toda una vanitas del barroco; el segundo es un santo de origen polaco modelo de virtudes jesuitas. Ambos retablos muestran el mismo esquema, componiéndose por un banco, un cuerpo separado por tres calles y un ático. La escultura del titular centra cada composición, repartiéndose por ambos diferentes pinturas en formatos mixtilíneos, alusivas a la vida de cada santo, realizadas por Domingo Martínez.
   En los cuatro machones que soportan la cúpula se sitúan otros tantos retablos dedicados a San Francisco Javier, San Ignacio de Loyola, San Juan Francisco de Regis y San Luis Gonzaga. Los dos primeros presentan estructura similar y se decoran con espejos, relicarios y pinturas relativas a la vida del santo debidas a Domingo Martínez. El diseño corresponde a Duque Cornejo, si bien se considera la intervención de Juan de Hinestrosa en la figura de San Francisco Javier. Los otros dos retablos presentan un esquema más recargado, presentando esculturas del Ecce Homo y la Dolorosa, imágenes cercanas al estilo de Pedro de Mena.
   En cuanto a las pinturas decorativas que cubren los muros de la iglesia, perfecto complemento de la decoración de los retablos, fueron realizadas por dos artistas: Lucas Valdés, que realizó la decoración pictórica del intradós de la cúpula; y Domingo Martínez, que en 1743 decoró la exedra de los pies de la iglesia con una Apoteosis de San Ignacio, obra de marcado carácter escenográfico que pretende continuar de forma fingida, la arquitectura real del edificio. Por último, en el muro del fondo del coro se muestran unas pinturas de ángeles que fueron realizadas en 1949 por Juan Miguel Sánchez.
   Bajo la iglesia se encuentra la cripta. Cercana a la iglesia, formando parte de las dependencias del antiguo noviciado jesuita se encuentra la Capilla Doméstica. Consta de una sola nave, cubierta con bóveda de cañón entre arcos fajones, presentando en el presbiterio una bóveda elíptica. La sacristía se encuentra tras el altar mayor. Su retablo se debe al escultor Pedro Duque Cornejo quien lo hizo en torno a 1733 y presenta una amplia iconografía de santos jesuitas. En el banco existen dos pequeñas vitrinas con esculturas de San Francisco Javier y San Estanislao de Kostka, siendo esta última copia de la realizada por Gross para la iglesia de San Andrés del Quirinal en Roma. En el Manifestador, que remata el Sagrario, se sitúa una escultura de la Inmaculada, que sigue el tipo creado por Gregorio Fernández. Ocupando las calles laterales y el ático, encontramos imágenes de San Luis Gonzaga, San Estanislao de Kostka, San Francisco de Borja con San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola, San Juan Francisco de Regis y San Francisco Javier. En dos pequeños óvalos pintados por Domingo Martínez se representa a San Juan Bautista y San Juan Evangelista. Por los muros laterales de la capilla se distribuyen una serie de relicarios y de pinturas de los apóstoles, fechables a pirncipios del siglo XVIII, así como un conjunto de cobres flamencos del XVII con escenas de la Vida de la Virgen. Para completar esta serie, Domingo Martínez realizó en el XVIII la pintura que representa el Nacimiento de San Juan Bautista. Al mismo corresponde la decoración de las bóvedas, tarea en la que debieron colaborar sus discípulos. Las pinturas situadas en el presbiterio representan la Asunción y los cuatro arcángeles, correspondiendo a alegorías marianas, las de la nave, a San Ignacio en la cueva de Manresa, la de la tribuna del coro, y una alegoría del JHS con los Evangelistas, las que ocupan la bóveda de la sacristía.
Textos de:
ARJONA, Rafael: Guía Total: Andalucía. Ed. Anaya. Madrid, 2005.
ARJONA, Rafael y WALLS, Lola: Guía Total: Sevilla. Ed. Anaya. Madrid, 2007.
MORALES, Alfredo J.; SANZ, María Jesús; SERRERA, Juan Miguel y VALDIVIESO, Enrique: Guía artística de Sevilla y su provincia [I]. Fundación José Manuel Lara y Diputación provincial de Sevilla. Sevilla, 2004.
ROLDÁN, Manuel Jesús: Iglesias de Sevilla. Almuzara. Sevilla, 2010.

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domingo, 10 de marzo de 2019

2548. SEVILLA** (CMLIV), capital: 18 de febrero de 2018.

6833. SEVILLA, capital. Aspecto del interior de la igl. de Sta. Marina para el besamanos extraordinario de Ntro. Padre Jesús Cautivo ante Pilatos.
6834. SEVILLA, capital. La cap. mayor de la igl. de Sta. Marina durante el besamanos de la Hdad. de Torreblanca.
6835. SEVILLA, capital. Ntro. Padre Jesús ante Pilatos en el presbiterio de la igl. de Sta. Marina.
6836. SEVILLA, capital. La titular de la parroquia, Sta. Marina, sobre un pedestal en el interior de la misma.
SEVILLA** (CMLIV), capital de la provincia y de la comunidad: 18 de febrero de 2018.
   Mostramos imágenes del Besamanos extraordinario de Ntro. Padre Jesús ante Pilatos de la Hermandad de Torreblanca, con motivo de presidir dicha imagen el Víacrucis de las Hermandades de Sevilla en el primer lunes de Cuaresma, en el interior de la igl. de Santa Marina, desde donde efectuará dicho acto de culto externo. Es ésta una corporación fundada en 1987, con sede canónica en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús Cautivo ante Pilatos, obra de Jesús Méndez Lastrucci en 1992, María Santísima de los Dolores, obra de José María Gamero Viñau en 1988, al igual que San Antonio de Padua, realizada en 1992.

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sábado, 9 de marzo de 2019

2547. SEVILLA** (CMLIII), capital: 18 de febrero de 2018.

6824. SEVILLA, capital. Nave central de la igl. de San Julián durante el besamanos a la Virgen de la Hiniesta.
6825. SEVILLA, capital. Mª Stma. de la Hiniesta en besamanos.
6826. SEVILLA, capital. El retablo de la cap. sctal. de la igl. de San Julián con Mª Stma. de la Hiniesta Gloriosa.
6827. SEVILLA, capital. Mª Stma. de la Hiniesta Gloriosa.
6828. SEVILLA, capital. El Stmo. Xto. de la Buena Muerte en su retablo de la igl. de San Julián.
6829. SEVILLA, capital. Otra visión del Stmo. Xto. de la Buena Muerte.
6830. SEVILLA, capital. Sta. Mª Magdalena, en la igl. de San Julián.
6831. SEVILLA, capital. Grupo de la Piedad, en la igl. de San Julián.
6832. SEVILLA, capital. Retablo de la Inmaculada Concepción, en la igl. de San Julián.
SEVILLA** (CMLIII), capital de la provincia y de la comunidad: 18 de febrero de 2018.
   Mostramos imágenes del Besamanos de la Virgen de la Hiniesta de la Hermandad de la Hiniesta en el presbiterio de su residencia canónica, la parroquia de San Julián. Es ésta una corporación fundada en 1412 y cuyas imágenes titulares, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Hiniesta Dolorosa, fueron talladas en 1937-38 por Antonio Castillo Lastrucci, mientras que María Santísima de la Hiniesta Gloriosa fue tallada por el mismo imaginero en 1945.

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2546. SEVILLA** (CMLII), capital: 18 de febrero de 2018.

viernes, 8 de marzo de 2019

2546. SEVILLA** (CMLII), capital: 18 de febrero de 2018.

6822. SEVILLA, capital. El retablo de la Virgen del Rosario en la igl. de San Julián.
6823. SEVILLA, capital. Ntra. Sra. del Rosario en su retablo de la igl. de San Julián.
SEVILLA** (CMLII), capital de la provincia y de la comunidad: 18 de febrero de 2018.
   Mostramos imágenes de Nuestra Señora del Rosario de San Julián, en su retablo de su residencia canónica, la iglesia parroquial de San Julián. Es ésta una corporación que remonta sus inicios hacia el siglo XV y cuya imagen titular fue gubiada por José Rodríguez Fernández-Andés en 1937, para sustituir a la anterior desaparecida en el incendio de la parroquia de San Marcos, donde residía por entonces.

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jueves, 7 de marzo de 2019

2545. SEVILLA** (CMLI), capital: 16 de febrero de 2018.

6815. SEVILLA, capital. El Señor de la Sentencia en su víacrucis cuaresmal.
6816. SEVILLA, capital. Ntro. Padre Jesús de la Sentencia.
6817. SEVILLA, capital. Perfil de Ntro. Padre Jesús de la Sentencia.
6818. SEVILLA, capital. El retablo mayor de la Bas. de la Macarena.
6819. SEVILLA, capital. Mª Stma. de la Esperanza en su camarín.
6820. SEVILLA, capital. El retablo de Ntra. Sra. del Sto. Rosario en la Bas. de la Macarena.
6821. SEVILLA, capital. Ntra. Sra. del Sto. Rosario en su retablo.
SEVILLA** (CMLI), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de febrero de 2018.
   Se muestran imágenes del Víacrucis de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia de la Hermandad de la Macarena, en su discurrir por la calle San Luis. Es ésta una corporación fundada en 1595 y con residencia canónica en la Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena, siendo sus imágenes titulares Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, obra de Felipe de Morales en 1654, mientras que María Santísima de la Esperanza, es una obra anónima del siglo XVII, y Nuestra Señora del Santo Rosario, obra de Roque de Balduque en 1556, aunque muy retocada en el siglo XVIII.

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miércoles, 6 de marzo de 2019

2544. SEVILLA** (CML), capital: 16 de febrero de 2018.

6796. SEVILLA, capital. Portada de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6797. SEVILLA, capital. La portada y la espadaña de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6798. SEVILLA, capital. Exterior de la cabecera de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6799. SEVILLA, capital. Interior de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6800. SEVILLA, capital. Ángel lamparero y bóveda de la capilla mayor de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6801. SEVILLA, capital. Techumbre de la nave de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6802. SEVILLA, capital. Retablo mayor de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6803. SEVILLA, capital. Hornacina central y principal del retablo mayor de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6804. SEVILLA, capital. Calle lateral del retablo mayor de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6805. SEVILLA, capital. "El embarque de Sta. Paula a la isla de Citerea" de Domingo Martínez, en la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6806. SEVILLA, capital. "La muerte de Sta. Paula" de Domingo Martínez, en la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6807. SEVILLA, capital. Retablo de San Juan Evangelista, en la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6808. SEVILLA, capital. Retablo de San Juan Bautista, en la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6809. SEVILLA, capital. Retablo del Sto. Xto., en la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6810. SEVILLA, capital. Retablo de la Virgen del Rosario, en la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6811. SEVILLA, capital. San Cristóbal, en la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6812. SEVILLA, capital. Paño de azulejos en los muros de la igl. del Mon. de Sta. Paula.
6813. SEVILLA, capital. Vista de los pies de la igl. del Mon. de Sta. Paula, con los coros alto y bajo.
6814. SEVILLA, capital. Coro bajo del Mon. de Sta. Paula.
SEVILLA** (CML), capital de la provincia y de la comunidad: 16 de febrero de 2018.
Iglesia del Monasterio de Santa Paula**.
calle Santa Paula
   En 1473 concedía el papa Sixto IV la bula fundacional a Doña Ana de Santillán y de Guzmán que, al enviudar de su marido el jurado Don Pedro Ortiz y al perder a su única hija doña Blanca Ortiz de Guzmán, decidió recluirse en un emparedamiento de San Juan de la Palma. Una decisión, habitual entre las mujeres del siglo XV, que dio lugar al nacimiento de un convento de monjas jerónimas que atesoraría con el tiempo un enorme patrimonio artístico, económico y espiritual. En la misma dirección que la fundadora estuvo el patrocinio de doña Isabel Enríquez, marquesa de Montemayor, que sufragó la construcción de una nueva y suntuosa iglesia, adquiriendo el patronato sobre la capilla mayor. Esta iglesia se construyó entre 1483-1489.
   El acceso a la iglesia se realiza tras atravesar una portada de ladrillo gótico mudéjar con un azulejo de la titular del convento, azulejo que vino a sustituir al retablo cerámico desaparecido en la Revolución de 1868. Desde el exterior, especialmente desde la calle Santa Paula, destaca la silueta de la airosa espadaña del convento, de dos cuerpos e inspirada en los tratados arquitectónicos de los años finales del Manierismo. Es obra de Diego López Bueno y se decora con pináculos manieristas, pilastras adosadas y azulejos del siglo XVII con emblemas alusivos a la orden como el león o el capelo cardenalicio de San Jerónimo. Por un camino de ladrillo, blanco conventual, cipreses y recuerdos de los geranios blancos de Pedro, el antiguo portero, se accede a la excepcional portada de la iglesia. Terminada en 1504, es una perfecta conjunción de elementos góticos (es portada ojival que sigue otros modelos sevillanos anteriores), de recuerdos mudéjares (como el empleo de ladrillos bícromos como material) y de elementos del primer Renacimiento (los tondos cerámicos importados de talleres florentinos o los realizados aquí con la técnica italiana). Su aspecto más novedoso radica en la decoración cerámica, debida fundamentalmente a dos autores: el italiano Francisco Niculoso Pisano y el escultor local Pedro Millán, que supo actuar en el arte sevillano como elemento de transición entre el Gótico y el primer Renacimiento. Al centro, en la clave, un tondo cerámico central procedente del taller florentino de los Della Robbia, con el tema de la Sagrada Familia y los característicos tonos blancos y azules. Florencia en Sevilla. Probablemente es el modelo de los demás, que representan a Santa Elena, San Antonio de Padua y San Buenaventura, San Pedro y San Pablo, Santa Rosa de Viterbo, los Santos Cosme y Damián y San Sebastián con San Roque, todos ellos de Pedro Millán. El fondo de grutescos y motivos renacentistas es obra de Niculoso Pisano, introductor de la técnica del azulejo plano en Sevilla, que adquirió un enorme desarrollo a lo largo del siglo XVI. En el tímpano aparece el escudo de los Reyes Católicos, coronando la portada ángeles de recuerdo gótico y flameros alternados con cabezas de querubines.
   El interior de la iglesia muestra la tradicional planta de cajón conventual, estructura rectangular que presenta coro alto y bajo a los pies de la nave y con presbiterio de líneas curvas que se cubre con bóveda de nervadura gótica, un estilo retardatario para el momento de su construcción. La nave se cubre con un artesonado de madera obra de Diego López Arenas (1623) con elementos mudéjares que siguen los dictados establecidos por el propio autor en su libro Tratado de la carpintería de lo blanco.
   El retablo mayor, en madera dorada, es obra de barroca de José Fernando de Medinilla (1730) que sustituyó al antiguo retablo de Andrés de Ocampo (1592). De este antiguo retablo de Ocampo se conserva la figura de Santa Paula, la fundadora de la rama femenina de la Orden, y las imágenes de San Blas y de San Agustín. De Medinilla son las imágenes de de San José y de San Antonio de Padua. Se articula mediante estípites que delimitan cuerpos y calles, estando coronado por un relieve con el tema de la penitencia de San Jerónimo en el desierto. En los muros laterales se encuentran los sepulcros de los marqueses de Montemayor (1592). En el lado izquierdo se sitúa la tumba de doña Isabel Enríquez y su hermano, don León Enríquez, mientras que en el derecho se sitúa el enterramiento de don Juan, condestable de Portugal y marqués de Montemayor. Originalmente ocuparon la zona central del presbiterio pero luego fueron trasladados a la zona actual. En los laterales del presbiterio hay unos cuadros realizados por Domingo Martínez hacia 1730. Representan la muerte de Santa Paula y el embarque de Santa Paula camino de la isla de Citerea. Los dinámicos ángeles lampareros de los muros laterales fueron realizados por Bartolomé García de Santiago (1730).
   En el muro izquierdo, en la parte más cercana al presbiterio se sitúa el retablo de San Juan Evangelista, con un excelente diseño de Alonso Cano (1635) y talla principal de Martínez Montañés (1637). Muestra al Evangelista en actitud de inspiración para la escritura del Apocalipsis, teniendo el águila como símbolo iconográfico a sus pies. El retablo, articulado mediante hornacinas y columnas estriadas, estaba decorado originalmente por pinturas realizadas por Alonso Cano, que, tras ser robadas por el mariscal Soult durante la invasión francesa en 1810, se diseminaron por diversos museos europeos como la Colección Wallace de Londres. Las pinturas actuales son de diversa procedencia, quizás algunas de ellas formaron parte del retablo mayor, con atribución a Alonso Vázquez. El retablo se corona con un curioso altorrelieve que se muestra el tema de San Juan ante Porta Latina, en su libre interpretación como San Juan en la tina. A los pies del testero izquierdo una magna pintura mural representa a San Cristóbal, que algunos atribuyen a Alonso Vázquez y que entra en la tradición de los Cristobalones, representación en tamaño colosal del mítico gigante que aparece en otros lugares de la ciudad como el convento de Santa Clara o la misma Catedral.
   En el muro derecho y haciendo pareja con el retablo frontal, se sitúa el excelente retablo de San Juan Bautista, realizado por Felipe de Ribas en 1637. La imagen titular, vestido con pieles y con el cordero a sus pies, es talla de Juan Martínez Montañés. Las imágenes de los laterales componen la escena de la Visitación y son obra de Felipe de Rivas. El retablo se articula mediante columnas estriadas con decoración en forma de espina de pescado, destacando el relieve superior con el tema del Bautismo de Cristo, iconografía habitual que permitía relacionar la figura del Precursor (el Bautista) y de Jesús (el Mesías). También destacan los ángeles pasionistas que se sitúan en los frontones del retablo, siguiendo los modelos de Martínez Montañés, portando dos de ellos la cabeza degollada del Bautista. 
   A continuación se sitúa el retablo del Santo Cristo, obra de Felipe de Rivas (1638). La talla de Cristo Crucificado es de fines del siglo XV. Recibe la advocación del Crucificado del Coral, según el Abad Gordillo, por el ramo de coral que tuvo a sus pies por donativo de un devoto, siendo una antigua donación de la hermandad de Montesión. En la zona del ático aparece representado el tema del descenso de Cristo al Limbo, motivo iconográfico que no admite la teología actual. El retablo debió ser realizado in situ sobre la talla del Crucificado: fue imposible su traslado a una exposición al ser sus medidas superiores a las de la vitrina que lo acoge. El último retablo del muro es obra de Gaspar de Rivas (1640), siendo la pequeña Virgen del Rosario que preside la hornacina central obra del siglo XVIII. A su alrededor se disponen diversas pinturas del siglo XIX. Los azulejos que adornan la iglesia son obra de Hernando Valladores del siglo XVII, con emblemas alusivos a la orden jerónima como el león y el capelo cardenalicio. Destacan los marcos de acceso a los comulgatorios que fingen una arquitectura manierista de la época.
   Desde esta zona de la iglesia se puede contemplar el coro bajo, el empleado actualmente por la comunidad en los cultos diarios. Su techo presenta un artesonado del siglo XVII y sus muros se recubren con azulejo fechados en 1616 y que se pueden relacionar con el estilo de Hernando de Valladares. Cerca de la reja se sitúa el órgano, obra del maestro Otín Calvete (1806), autor de otros órganos neoclásicos de la ciudad. Barroca, de finales del siglo XVIII, es la decoración del comulgatorio de las monjas. Acoge el coro bajo la lápida mortuoria de la fundadora del convento, doña Ana de Santillán, que fue trasladada de la iglesia a este lugar en 1830. Entre las pinturas que adornan esta estancia destaca la que representa el diálogo entre San Jerónimo con Santa Paula, lienzo documentado de Herrera el Viejo (1638). También cuelgan en sus muros una Inmaculada de Pedro Rodríguez Miranda (1748), una Virgen de Guadalupe del mexicano Juan Correa, un retrato de la fundadora realizado por Antonio María Esquivel en 1836 y un lienzo que representa la Coronación de la Virgen cercano al estilo de Lucas Valdés, hacia 1660. Entre las esculturas del coro destacan un San Juan Evangelista y un San Lucas, piezas procedentes del primitivo retablo mayor (1592), una talla de la Virgen de la Salud del siglo XVIII y la imagen de la Virgen del Amor, con notable ráfaga y corona del siglo XVIII. En una vitrina se sitúa la copia del San Jerónimo penitente de Pietro Torrigiano conservado en el Museo de Bellas Artes, pieza realizada a comienzos del siglo XIX por Juan de Astorga.
   La visita a la iglesia se continúa con el acceso al museo conventual, una de sus salas está instalada en el coro alto y permite contemplar una excelente panorámica de la iglesia. La charla distendida de las monjas, una bandeja de tocinos de cielo y alguna mermelada completarán el recorrido. 
Textos de:
ARJONA, Rafael. Guía Total: Andalucía. Ed. Anaya. Madrid, 2005.
ARJONA, Rafael y WALLS, Lola. Guía Total: Sevilla. Ed. Anaya. Madrid. 2007.
MORALES, Alfredo J.; SANZ, María Jesús; SERRERA, Juan Miguel y VALDIVIESO, Enrique. Guía artística de Sevilla y su provincia I. Fundación José Manuel Lara y Diputación Provincial de Sevilla. Sevilla, 2004.
ROLDÁN, Manuel Jesús. Iglesias de Sevilla. Ed. Almuzara. Sevilla, 2010.
ROLDÁN, Manuel Jesús. Conventos de Sevilla. Ed. Almuzara. Sevilla, 2011.

Enlace a la Entrada anterior de Sevilla**:
2543. SEVILLA** (CMXLIX), capital: 15 de febrero de 2018.

martes, 5 de marzo de 2019

2543. SEVILLA** (CMXLIX), capital: 15 de febrero de 2018.

6791. SEVILLA, capital. Vista del besamanos al Stmo. Xto. de las Tres Caídas en el interior de la cap. de los Marineros.
6792. SEVILLA, capital. Besamanos del Stmo. Xto. de las Tres Caídas.
6793. SEVILLA, capital. Otra perspectiva del besamanos del Stmo. Xto. de las Tres Caídas.
6794. SEVILLA, capital. El Stmo. Xto. de las Tres Caídas en su besamanos.
6795. SEVILLA, capital. Ntra. Sra. de la Esperanza en su camarín.
SEVILLA** (CMXLIX), capital de la provincia y de la comunidad: 15 de febrero de 2018.
   Se muestran imágenes de la Hermandad de la Esperanza de Triana en su sede canónica de la capilla de los Marineros durante el Besamanos al Santísimo Cristo de las Tres Caídas tras sus cultos cuaresmales. Es ésta una corporación fundada en 1418, siendo sus imágenes titulares el Santísimo Cristo de las Tres Caídas, obra atribuida a Marcos Cabrera en el primer tercio del siglo XVII, y Nuestra Señora de la Esperanza, obra atribuida a Juan de Astorga a comienzos del siglo XIX y retallada por Castillo Lastrucci en 1929.

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